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UN ESTUDIO DE 10 EVIDENCIAS BÍBLICAS

DE LA RESURRECCIÓN CONSCIENTE

DE LOS QUE NO SON SALVOS

 

Actualizado el 23 de julio del 2010

 

 

 

Hay muchos versículos que indican que aquellos que murieron sin salvación, cuyos cuerpos están durmiendo ahora en el polvo, tendrán que despertar y recobrar la consciencia para experimentar aflicción.

 

A continuación, proponemos 10 grupos de pasajes o evidencias que demuestran que los que murieron sin salvación, cuyos cuerpos están durmiendo en el polvo, tendrán que “despertar” y recobrar la consciencia.   Se han preparado además otros estudios que ofrecen más evidencias acerca de esta verdad.

 

La naturaleza eterna del sufrimiento por el pecado se examina en un estudio aparte, pero hay más evidencias del “despertar” consciente de los que no son salvos que de la naturaleza eterna del sufrimiento.

 

 

1.  DANIEL 12:2 Y 2 REYES 4:31, CON LA AYUDA DE OTROS VERSÍCULOS, DECLARAN QUE LOS QUE NO SON SALVOS DEBERÁN “DESPERTAR” Y RECOBRAR LA CONSCIENCIA EN SUS CUERPOS EN EL DÍA DEL JUICIO.

 

En Daniel 12:2, leemos:

 

“Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”.

 

En Daniel 12:2 dice que tanto los que son salvos como los que no lo son “despertarán” en sus cuerpos.  La pregunta, no obstante, es la siguiente: - ¿Esta acción de “despertar” exige que la persona “despierte” y recobre la consciencia o un cadáver inconsciente o unos huesos secos pueden satisfacer este requisito?

 

La Biblia dice que cuando nosotros morimos, nuestro cuerpo también “duerme”.  Esa expresión de lenguaje se usa para caracterizar tanto a los que son salvos como a los que no lo son.   He aquí algunos versículos ilustrativos:

 

Para los que son salvos:

 

1 Reyes 2:10  Y durmió David con sus padres, y fue sepultado en su ciudad.

 

1 Reyes 11:21   Y oyendo Hadad en Egipto que David había dormido con sus padres, y que era muerto Joab general del ejército, Hadad dijo a Faraón: Déjame ir a mi tierra.

 

Hechos 7:60   Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado.  Y habiendo dicho esto, durmió.

 

1 Corintios 15:20    Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.

 

 

Para los que no son salvos:

 

1 Reyes 14:20  El tiempo que reinó Jeroboam fue de veintidós años; y habiendo dormido con sus padres, reinó en su lugar Nabad su hijo.

 

1 Reyes 16:6  Y durmió Baasa con sus padres, y fue sepultado en Tirsa, y reinó en su lugar Ela su hijo.

 

1 Reyes 16:28   Y Omri durmió con sus padres, y fue sepultado en Samaria, y reinó en lugar suyo Acab su hijo.

 

2 Reyes 10:35   Y durmió Jehú con sus padres, y lo sepultaron en Samaria; y reinó en su lugar Joacaz su hijo.

 

2 Reyes 14:29   Y durmió Jeroboam con sus padres, los reyes de Israel, y reinó en su lugar Zacarías su hijo.

 

2 Reyes 15:22   Y durmió Manahem con sus padres, y reinó en su lugar Pekaía su hijo.

 

 

El cuerpo se queda dormido en cuanto a que ya no hay más conciencia en él y comienza a deteriorarse.

 

En Daniel 12:2, Dios dice que tanto los que son salvos como los que no lo son “despertarán” en sus cuerpos.  Es el cuerpo el que duerme en el polvo.  Lo opuesto a dormir es despertar.  Este lenguaje paralelo con respecto a “dormir” y a “despertar” que se usa tanto para los que son salvos como para los que no lo son, nos hace entender que “despertar” significa recobrar la consciencia en el cuerpo.

 

A continuación citamos algunos versículos que contienen esta misma palabra hebrea traducida como “despertar” en Daniel 12:2:

 

Salmo 3:5   Yo me acosté y dormí, y desperté <6974>, porque Jehová me sustentaba.

 

Salmo 17:15  En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; estaré satisfecho cuando despierte <6974> a tu semejanza.

 

Salmo 35:23   Muévete y despierta <6974> para hacerme justicia, Dios mío y Señor mío, para defender mi causa.

 

Salmo 44:23  Despierta; ¿Por qué duermes, Señor? Despierta <6974>, no te alejes para siempre.

 

Salmo 139:18  Si los enumero, se multiplican más que la arena; despierto <6974>, y aun estoy contigo.

 

Isaías 26:19   Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán.  ¡Despertad <6974> y cantad, moradores del polvo! Porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos.

 

Isaías 29:8   Y les sucederá como el que tiene hambre y sueña, y le parece que come, pero cuando despierta <6974>, su estómago está vacío; o como el que tiene sed y sueña, y le parece que bebe, pero cuando despierta <6974>, se halla cansado y sediento; así será la multitud de todas las naciones que pelearán contra el monte de Sión.

 

Joel 1:5   Despertad <6974>, borrachos, y llorad; gemid, todos los que bebéis vino, a causa del mosto, porque os es quitado de vuestra boca.

 

 

En todos los versículos anteriores, el que “despierta” entra en un estado más pleno de consciencia.  Esta palabra hebrea nunca se usa para referirse a un objeto inanimado carente de consciencia.  De hecho, en Habacuc 2:19, leemos:

 

¡Ay del que dice al palo: Despiértate <6974>,  y a la piedra muda: Levántate! ¿Podrá él enseñar? He aquí está cubierto de oro y plata, y no hay espíritu dentro de él.

 

Dios usa aquí la misma palabra hebrea traducida como “despertar” en Daniel 12:2 para ordenar que no debemos decirle a ningún objeto inanimado – como por ejemplo, a un palo – que se “despierte”.  Y eso es así porque esta palabra hebrea siempre se utiliza para referirse a alguien que cuando se “despierta” recobra la consciencia.  En Habacuc 2:19, Dios dice específicamente que no debemos pensar que un objeto inanimado, como el palo o la piedra, puede cumplir la profecía de Daniel 12:2 que indica que tanto los que son salvos como los que no lo son tienen que “despertar” en sus cuerpos.

 

Dios define las palabras por la manera en que Él las usa en la Biblia.  Esta palabra hebrea traducida como “despertar” en Daniel 12:2 nunca se utiliza para referirse a un objeto inanimado que se “despierta” y carece de consciencia.   De este modo, Dios muestra con toda claridad que esta palabra hebrea significa “despertar” recobrando la consciencia. 

 

 

La Biblia dice que cuando cesan las funciones del cuerpo y éste pierde la consciencia, el cuerpo “duerme”;  por tanto, eso nos lleva a entender que el “despertar” del cuerpo es el regreso de la consciencia a él. 

. 

Además, puesto que el modo en que está escrito Daniel 12:2 indica que tanto los cuerpos de los que son salvos como los cuerpos de los que no lo son “despertarán”,  y nosotros sabemos que los que son salvos despertarán y recobrarán la consciencia en sus cuerpos.  Eso nos hace entender con más claridad que el “despertar” de Daniel 12:2 se refiere a un regreso a la consciencia en el cuerpo tanto para los que no salvos como para los que no lo son.

 

 

SIN EMBARGO, ¿HAY ALGUNA INDICACIÓN CLARA DE QUE ESTA PALABRA HEBREA “DESPERTAR” SIGNIFIQUE QUE EL CUERPO RECOBRE LA CONSCIENCIA O PUEDEN TAMBIÉN “DESPERTAR” HUESOS INCONSCIENTES?

 

En realidad, sí la hay.

 

2 Reyes 4:31 es un versículo muy importante en el que Dios usa esta misma palabra hebrea traducida como “despertar” y define que un cadáver inconsciente no está despierto.   Esto es muy importante porque hay quienes enseñan que los que no son salvos “despertarán” como cadáveres inconscientes o huesos inconscientes.

 

 

Pero, 2 Reyes 4:31 dice que eso no es posible.  La manera en que Dios define esta palabra hebrea “despertar” no permite que a un cadáver inconsciente pueda ordenársele que “despierte”.

 

En 2 Reyes 4:31, leemos:

 

“Y Giezi había ido delante de ellos, y había puesto el báculo sobre el rostro del niño; pero no tenía voz ni sentido, y así se había vuelto para encontrar a Eliseo, y se lo declaró, diciendo: El niño no despierta”.

 

2 Reyes 4 contiene el relato de un niño de cierta familia que enfermó y murió.  Su cuerpo fue puesto en una habitación y más tarde, Eliseo lo resucitó.  En el versículo 31, el cuerpo del niño todavía estaba durmiendo en el polvo – para usar el lenguaje bíblico.  No había consciencia en aquel cuerpo.  Más adelante en 2 Reyes 4, vemos que ese cuerpo fue resucitado, pero en el versículo 31, Dios, hablando por medio de Giezi, declaró que el niño “no despertaba”, usando la misma palabra hebrea traducida como “despertar” en Daniel 12:2.  Ésta es una declaración muy importante.  Dios está usando esta situación para dar la definición de esta palabra hebrea traducida como “despertar” en Daniel 12:2.  Dios es Quien puso esas palabras en la boca de Giezi.   En el versículo 31, Él está indicando que un cuerpo inconsciente no “despierta”.

 

 

En 1 Corintios 2:13 dice que Dios define palabras por la manera en que Él las usa en la Biblia.  En 2 Reyes 4:31, Dios indica que un cadáver inconsciente no “despierta”.  Por lo tanto, si Daniel 12:2 dice que los que no son salvos también “despertarán”, ellos no pueden continuar siendo cadáveres inconscientes. 

 

 

Ésta es la misma palabra “despertar” usada en Daniel 12:2 para referirse al “despertar” tanto de los que son salvos como de los que no lo son al fin del mundo.  Por lo tanto, cuando los sepulcros sean abiertos en el Rapto, no despertarán cadáveres o cuerpos inconscientes.  Ésta es la definición de Dios.  Dios dice que tanto los creyentes como los incrédulos “despertarán” en sus cuerpos.  Es decir, despertarán recobrando la consciencia.  No continuarán siendo cadáveres o huesos inconscientes, porque 2 Reyes 4:31 declara que un cadáver inconsciente no “despierta”.

 

2 Reyes 4:31 da la definición de la palabra “despertar” que aparece en Daniel 12:2 e indica que un cadáver inconsciente no “despierta”.  Por lo tanto, los cuerpos de los que no son salvos tendrán que despertar y recobrar la consciencia para cumplir lo declarado en Daniel 12:2 donde dice que ellos “despertarán”. 

 

 

 

¿POR QUÉ DIOS USA EL VERBO “DESPERTAR” Y NO EL VERBO “VIVIR” EN DANIEL 12:2?

 

 

Nosotros sí podemos entender por qué Dios usa el verbo “despertar” y no el verbo “vivir” en Daniel 12:2.   Por lo general, pensamos en la “vida” como una existencia consciente.  Sin embargo, Dios dice que Él es “vida” (Juan 11:25, 14:6), y que la “vida” para los seres humanos se identifica con su relación con Dios por cuanto Él es “vida” (1 Juan 5:12).  Por favor, dé un clic en el enlace que aparece a continuación donde se ofrece un estudio detallado (hasta ahora en inglés) de las definiciones que da la Biblia acerca de la “vida” y la “muerte” para los seres humanos.

 

 

¿QUÉ ES LA MUERTE PARA LOS SERES HUMANOS?

(en inglés)

 

 

 

Según estamos aprendiendo en este estudio, hay muchos versículos en los cuales Dios indica que la “vida” para los seres humanos no se identifica con una existencia consciente.  En lugar de eso, Dios indica que la “vida” para los seres humanos se identifica con la relación de ellos con Dios por cuanto Él es vida.  Usando, pues, el verbo “despertar”, Dios, con la ayuda de 2 Reyes 4:31, define que los que no son salvos despiertan y recobran la consciencia, pero están completamente separados de Dios, que es “vida”. 

 

 

“PERO NO TENÍA VOZ NI SENTIDO”

 

 

En 2 Reyes 4:31 leemos una frase muy importante – “pero no tenía voz ni sentido” – la cual describe el estado inconsciente del cadáver de ese niño.  Por medio de esta frase, Dios está dando más información acerca de la inconsciencia de un cadáver.

 

Recordemos que fue Dios Quién escribió cada una de las palabras de la Biblia y puso toda esta información en la Biblia para nuestra enseñanza.

 

Observen que en 2 Reyes 4:31 dice que un cadáver inconsciente no oye ni habla (no tiene voz).  Resulta fácil de entender que un cadáver inconsciente no pueda hablar (no tenga voz).  Sin embargo, hay algunos que enseñan que un cadáver inconsciente o un montón de huesos secos sí pueden “oir” la Palabra de Dios a pesar de carecer de consciencia.   En Juan 5:28-29, leemos:

28 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

29 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

Hay quienes enseñan que un cadáver inconsciente o los huesos o el polvo sí pueden “oir” la voz de Dios según aparece indicado en Juan 5:28-29.

Sin embargo, en 2 Reyes 4:31, Dios declara que un cadáver inconsciente no tiene “sentido” (Nota del traductor: En la Versión inglesa de King James esta palabra aparece traducida como “audición”).   Debemos recordar que Dios fue Quién puso estas palabras en 2 Reyes 4:31.  Por lo tanto, 2 Reyes 4:31 nos está indicando que un cadáver inconsciente no “oye”, según se exige en Juan 5:28-29. 

Algunas personas argumentan que los “huesos” de Ezequiel 37:4 podían oir.  Leemos en ese versículo:

Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová.

Esas personas dicen que nosotros sí podemos interpretar Ezequiel 37:4 al pie de la letra, y que de acuerdo con lo que enseña este versículo, un montón de huesos secos, literalmente hablando, sí pueden “oir” la Palabra de Dios. 

Sin embargo, tenemos que leer todo lo que Dios dice con respecto a esos “huesos” en Ezequiel 37.  No podemos aislar un versículo de su contexto.

En el versículo 11, leemos:

Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos.

 En el versículo 11 Dios está haciendo alusión a los mismos “huesos” de los que Él había hablado en el versículo 4.

 

En el versículo 11 Dios da más información acerca de esos huesos secos y dice que ellos pueden hablar.  Observen que los tales huesos dicen: - “Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos”.

 

Los huesos de Ezequiel 37 hablan, y también pueden experimentar aflicción consciente.  En el versículo 11 se quejan de la condición horrible en la que se hallan.

 

        

Por lo tanto, los huesos de Ezequiel 37 no pueden ser huesos secos literales sino personas que no son salvas que oyen, hablan y experimentan aflicción.  Tienen consciencia.

 

 

Sin embargo, si alguien insiste en decir que los que no hayan sido salvos y murieron van a resucitar como huesos secos literales por lo que leemos en Ezequiel 37:4, entonces, de acuerdo con Ezequiel 37:11 también, esos huesos podrán hablar y experimentar las aflicciones del lago de fuego.  Es decir, tendrán consciencia.

 

 

Tenemos que admitir que los huesos secos en Ezequiel 37:1-11 podían oir, hablar y experimentar aflicción.  Es decir, esos huesos tenían consciencia.  En realidad, Ezequiel 37:1-11 es una parábola y los huesos secos no representan más que personas carentes de salvación que llegan a ser salvas.

 

 

Por lo tanto, Dios ha dado dos evidencias del despertar consciente de los que no son salvos en el Día del Juicio con la ayuda de 2 Reyes 4:31.

 

 

 

DIOS ELABORÓ CON TODO CUIDADO EL LENGUAJE DE 2 REYES 4:31 PARA DARNOS DOS EVIDENCIAS DE QUE LOS QUE NO SON SALVOS TIENEN QUE RESUCITAR Y RECOBRAR LA CONSCIENCIA.

 

 

 

A.   De acuerdo con 2 Reyes 4:31, un cadáver inconsciente no cumple la condición de Daniel 12:2 por cuanto no puede “despertar”.

 

B.   De acuerdo con 2 Reyes 4:31, un cadáver inconsciente no cumple la condición impuesta en Juan 5:28-29 por cuanto no puede “oir”

 

 

Los “huesos” de Ezequiel 37:1-11 sí podían oir, hablar y experimentar aflicción porque esos huesos eran personas carentes de salvación pero conscientes. 

 

 

 

“dormir”

 

¿Y el hecho de que cuando las seres humanos (tanto los creyentes como los incrédulos) mueren no haya consciencia en sus cuerpos no demuestra que para los incrédulos la “muerte = cese de la existencia”?

 

Un punto clave es que cuando el hombre muere por segunda vez, la Biblia indica que su cuerpo también “duerme”.  Éste es un punto muy importante,  Nosotros confundimos los términos “muerte” y “sueño” pensando que ellos se refieren a la misma cosa.  Sin embargo, no es así. 

 

El hombre muere por segunda vez en el mismo instante en que su cuerpo duerme en el polvo de la tierra.  Eso se debe a que cuando su cuerpo deja de funcionar, aquél que no es salvo ya no tiene su ser en Dios.  No continúa moviéndose en Dios del modo en que se describe en Hechos 17:27-28.  Está aun más separado de Dios, que es vida.  Por favor vean el estudio sobre la definición bíblica de la muerte para los seres humanos (hasta ahora sólo en inglés) si desean una explicación más amplia al respecto:

 

 

¿QUÉ ES LA MUERTE PARA LOS SERES HUMANOS?

(en inglés)

 

 

Puesto que aquél que no es salvo muere por segunda vez en el mismo momento en que su cuerpo deja de funcionar y duerme en el polvo, nosotros identificamos la “muerte” con el sueño del cuerpo (el cadáver), pero ese concepto no es apropiado.  Adán murió, tanto en su cuerpo como en su alma, el día que pecó.  Fue separado de Dios tanto en su cuerpo como en su alma.  (No obstante, no fue una separación completa).  Sin embargo, su cuerpo no “durmió” en el polvo ese día.  Adán todavía estaba consciente en su cuerpo.

 

 

Adán murió, tanto en su cuerpo como en su alma, el día que pecó, pero su cuerpo todavía no estaba dormido.  Él aun tenía consciencia en su cuerpo. 

 

 

Más tarde, a la edad de 930 años, él murió por segunda vez.  Si murió sin salvación, entonces, murió por segunda vez en cuerpo y alma, y ésa sí fue una separación completa.  Al mismo tiempo, su cuerpo durmió.  No había ya más consciencia en él, y volvió al polvo.

 

 

EL HOMBRE MUERE POR SEGUNDA VEZ EN EL MISMO MOMENTO EN SU CUERPO DUERME EN EL POLVO. ESTO ES ASÍ PORQUE MIENTRAS QUE AQUÉL QUE NO ES SALVO ESTÁ EN ESTE MUNDO, ÉL ESTÁ EN DIOS Y  SE MUEVE EN DIOS, Y EN ESE SENTIDO, ÉL VIVE PORQUE DIOS ES VIDA.

 

 

Lo vemos en Hechos 17:27-28, donde leemos lo siguiente:

 

27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.

28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.

Mientras está en este mundo, el hombre no se halla completamente separado de Dios.  El hombre está “en Dios”, se “mueve” en Dios y “es” en Dios.  Aun aquél que no es salvo está “en Dios”, y en ese sentido, “vive” porque Dios es vida (Juan 11:25, 14:6).

 

Pero, una vez que su cuerpo deja de funcionar, ese individuo ya no continúa estando ni moviéndose en Dios.  Los cadáveres no se mueven.  Muere, pues, por segunda vez porque se separa aun más de Dios, que es vida.  Por lo tanto, cuando el cuerpo del hombre que no es salvo deja de funcionar, ese hombre muere por segunda vez – tanto en su cuerpo como en su alma.   Este tema está explicado con lujo de detalles en el estudio cuyo enlace fue citado anteriormente. 

 

Vamos a regresar a Daniel 12:2 donde Dios dice que los cuerpos de los creyentes y de los incrédulos están “durmiendo” y “despertarán”.

 

En Daniel 12:2 leemos que tanto los creyentes como los incrédulos cuyos cuerpos “duermen” en el polvo “despertarán” al fin del mundo.  En este versículo se está hablando de los cuerpos porque en él se hace alusión al polvo del cual fueron hechos nuestros cuerpos y al cual regresarán. 

 

Esto en realidad significa que el cuerpo carece de consciencia temporalmente. Algo muy paralelo a eso sucede cuando dormimos.  Perdemos la consciencia por unas cuantas horas.  Cuando un creyente muere, su alma va al cielo, pero su cuerpo no tiene consciencia.  Su cuerpo duerme en el polvo.  Regresa al polvo.  No habrá más consciencia en ese cuerpo hasta que “despierte” en el día postrero.  El cuerpo, de hecho, está durmiendo en el polvo.  Así mismo, el cuerpo del incrédulo también “duerme” en el polvo.  No hay consciencia en él.  Sin embargo, su cuerpo “despertarᔠy volverá a estar consciente en el día postrero. 

 

Daniel 12:2 dice que ambos grupos – los creyentes y los incrédulos – “despertarán” al fin del mundo.   ¿De qué despertarán? – “Despertarán” del “sueño”.   En Daniel 12:1, leemos:

 

Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.

 

Tanto los creyentes como los incrédulos durmieron en sus cuerpos cuando murieron.  Es decir, sus cuerpos dejaron de tener consciencia.

 

Pero al fin del mundo, tanto los creyentes como los incrédulos “despertarán” en sus cuerpos.   Los creyentes están en el cielo en la esencia de sus almas, pero sus cuerpos están dormidos en el polvo al igual que los cuerpos de los incrédulos.   Al fin del mundo, tanto los cuerpos de los creyentes como los cuerpos de los incrédulos no continuarán “durmiendo” en el polvo.  Es decir, recobrarán la consciencia.

 

 

Dios confirma claramente en 2 Reyes 4:31 que la palabra “despertar” en Daniel 12:2 significa recobrar la consciencia. 

 

 

Este hecho de despertar y recobrar la consciencia está confirmado por lo que aprendemos en 2 Reyes 4:31 en cuanto a que un cadáver inconsciente no está “despierto”.  Por medio de estos pasajes, Dios está definiendo claramente que la palabra “despertar” exige que haya consciencia. 

 

 

Hay algunos que citan versículos que contienen la palabra hebrea que se traduce como “despertar” para tratar de refutar la enseñanza de que los que no son salvos “despertarán” y recobrarán la consciencia en sus cuerpos junto con los que son salvos al fin del mundo.

 

 

Vamos a analizar esos versículos.  En Job 14:12, leemos:

 

Así el hombre yace y no vuelve a levantarse; hasta que no haya cielo, no despertarán <6974>, ni se levantarán de su sueño.

 

Citan este versículo para demostrar que los que no son salvos no despertarán ni recobrarán la consciencia al fin del mundo.  Job 14:12 contiene la misma palabra hebrea traducida como “despertar” en Daniel 12:2. 

 

 

Se argumenta que Job 14:12 enseña que los que no son salvos no “despertarán” al fin del mundo.  Sin embargo, Job 14:12 puede entenderse de dos maneras.

 

 

De ese versículo puede entenderse que los que no son salvos no despertarán jamás, ni siquiera al fin del mundo. 

 

O BIEN:

 

Puede entenderse que los que no son salvos no despertarán hasta el fin del mundo – “hasta que no haya cielo”.   Pero en ese momento, sí despertarán.

 

Es posible, pues, entender Job 14:12 de cualquiera de esas dos maneras.

 

 

Sin embargo, si estudiamos más de cerca Job 14:12, descubrimos que por el modo en que Dios escribió este versículo nosotros sí podemos saber cómo ha de leerse bíblicamente.

 

Para descargar la fuente de caracteres hebreos usados en este estudio, dé un clic en el enlace que aparece a continuación (en idioma inglés).  Seleccione “Save Target as”, y entonces, use el Panel de Control de Windows para instalar la fuente. 

 

 

HEBREW FONT

 

 

Vamos a examinar la frase “hasta que no haya cielo” en Job 14:12.  La frase “hasta que no” es la traducción de la palabra hebrea “ytlb-de”.

 

Esta palabra hebrea se encuentra en Job 14:12.   Los textos en español y en hebreo se muestran a continuación:

 

Job 14:12   Así el hombre yace y no vuelve a levantarse; hasta que no haya cielo, no despertarán, ni se levantarán de su sueño.

 

Mtnsm wrey-alw wuyqy al Myms ytlb-de Mwqy-alw bks syaw Job 14:12

 

 

Dios usa esta misma palabra hebrea en algunos otros versículos.   Por ejemplo:

 

Deuteronomio 3:3   Y Jehová nuestro Dios entregó también en nuestra mano a Og rey de Basán, y a todo su pueblo, al cual derrotamos hasta acabar con todos.   (Nota del Traductor: Esta última frase aparece en la Versión Antigua de Reina Valera como “hasta no quedar de él ninguno”).

 

dyrv wl-ryash ytlb-de whknw wme-lk-taw Nsbh-Klm gwe-ta Mg wndyb wnyhla hwhy Ntyw Deuteronomio 3:3

 

 

Deuteronomio 3:3 hace alusión a la conquista del reino de Og, rey de Basán.  Cuando Israel “derrotó” esa nación, los israelitas continuaron peleando hasta que no que no quedó nadie. 

 

 

Una vez que todos los habitantes de esa nación fueron destruidos, ¿continuó Israel luchando?

 

 

No.  Una vez que todos ellos fueron destruidos, Israel dejó de pelear contra esa nación.

 

En Deuteronomio 3:3, Dios usa la misma palabra hebrea traducida como “hasta que no” para referirse a algo que tiene un punto final, que no continúa indefinidamente. 

 

 

A continuación damos dos versículos más que contienen esta misma palabra hebrea:

 

Josué 10:33   Entonces Horam rey de Gezer subió en ayuda de Laquis; mas a él y a su pueblo destruyó Josué, hasta no dejar a ninguno de ellos”.

 

dyrv wl-ryash ytlb-de wme-taw eswhy whkyw sykl-ta rzel rzg Klm Mrh hle za Josué 10:33

 

 

Josué 11:8  Y los entregó Jehová en manos de Israel, y los hirieron y los siguieron hasta Sidón la grande y hasta Misrefot-maim, y hasta el llano de Mizpa al oriente, hasta que no les dejaron ninguno.

 

dyrv Mhl-ryash ytlb-de Mkyw hxrzm hpum teqb-dew Mym twprvm dew hbr Nwdyu-de Mwpdryw Mwkyw larvy-dyb hwhy Mntyw Josué 11:8

 

En estos dos versículos, y en todos los versículos que contienen esta misma palabra hebrea, se hace referencia a algo que llega a un final.  Una que vez que una nación era destruida, Israel dejaba de atacar o pelear con esa nación. 

 

 

 

Con esta comprensión, vamos a volver a leer Job 14:12:

 

Así el hombre yace y no vuelve a levantarse; hasta que no haya cielo, no despertarán, ni se levantarán de su sueño.

 

Por medio de los versículos anteriores, Dios nos indica cómo debemos entender la palabra hebrea traducida como “hasta que no” en la oración “hasta que no haya cielo, no despertarán”.  Esta frase de Job 14:12 alude a los que no son salvos cuyos cuerpos están durmiendo en el polvo y dice que en estos momentos, “no despertarán”.

 

Pero, cuando “no haya cielo”, cuando llegue el fin del mundo, entonces, la declaración de que los que no son salvos “no despertarán” llegará a su fin.  Es decir, los que no son salvos sí despertarán. 

 

 

Dios define palabras por medio del uso que Él hace de ellas.  La palabra hebrea traducida como “hasta que no” se usa siempre en otros versículos para aludir a algo que finalmente acaba.  Por tanto, esta declaración de que “hasta que no haya cielo, no despertarán” enseña que cuando “no haya cielo”, la condición de que “no despertarán” llegará a su fin.   Es decir, que los que no son salvos sí despertarán.   Anteriormente vimos que la palabra hebrea “despertar” significa recobrar la consciencia. 

 

 

Por lo tanto, cuando estudiamos Job 14:12 cuidadosamente, comparando la Escritura con la Escritura, vemos que lo que dice ese versículo confirma la declaración de Daniel 12:2 en cuanto a que los cuerpos de los que no son salvos despertarán y recobrarán la consciencia.  Sin embargo, Job 14:12 provee la información adicional importante de que los cuerpos de los que no son salvos despertarán después que este universo haya dejado de existir. 

 

 

Leamos dos versículos más que contienen esta misma palabra hebrea traducida como “despertar”:

 

Jeremías 51:39   En medio de su calor les pondré banquetes, y haré que se embriaguen, para que se alegren, y duerman eterno sueño y no despierten <6974>, dice Jehová.

 

Jeremías 51:57   Y embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, a sus capitanes, a sus nobles y a sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no despertarán <6974>, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.

 

 

Esos dos versículos hacen alusión a los que no son salvos, y dicen que Dios hará que los que no son salvos duerman sueño eterno y no se despierten.

 

Hay quiénes afirman que esos dos versículos neutralizan lo que dice Daniel 12:2 y por lo tanto, los que no son salvos no “despertarán”.

 

Sin embargo, debemos recordar que cada uno de los versículos de la Biblia es cierto.  Además, nosotros no establecemos la verdad por votación entre los versículos.  Es decir, que si tenemos dos versículos que votan a favor de que los que no son salvos no despertarán, y un versículo que vota a favor de los que no son salvos sí despertarán, entonces, por mayoría, concluimos que los que no son salvos no despertarán. 

 

Ese razonamiento no es válido.  Todos los versículos de la Biblia son ciertos y nosotros no podemos establecer ninguna verdad bíblica comparando el número de versículos que aparecen enseñar esa verdad con el número de versículos que parecen enseñar lo opuesto, y eligiendo entonces la verdad aparentemente enseñada por la mayor cantidad de versículos como verdad real.   La Biblia entera no enseña más que una sola verdad.  Nuestro deber es armonizar todos los versículos.

 

Para armonizar estos y otros versículos debemos entender que Dios usa la palabra “sueño” de diferentes maneras.

 

 

Dios usa la palabra “sueño” de diferentes maneras

 

El estudio de la Biblia nos enseña que Dios usa la palabra “sueño” de diversos modos.  Por ejemplo, en Isaías 29:10-12, leemos:

10 Porque Jehová derramó sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró los ojos de vuestros profetas, y puso velo sobre las cabezas de vuestros videntes.

11 Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado.

12 Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto; él dirá: No sé leer.

Según leemos aquí, Dios ciega los ojos de los falsos profetas para que ellos no entiendan lo que Él enseña en la Biblia.   Dios dice que Él cerró sus ojos.  En otras palabras, Él cerró sus mentes para que ellos no puedan entender la Biblia.  Esto es paralelo a lo que leemos en 2 Tesalonicenses 2:11 donde Dios declara que Él envía un “poder engañoso” para que crean la mentira.

 

Observen que en Isaías 29:11, Dios dice que el libro, la Biblia, está sellado.  No pueden entenderlo.

 

En Isaías 29:10, Dios llama a este bloqueo de la verdad “sueño”.  Por tanto, ellos están “durmiendo profundamente”. 

 

 

Dios usa también la palabra “sueño” para indicar que nosotros no podemos entender una verdad bíblica.   No somos conscientes de cierta verdad bíblica aunque sí tenemos consciencia.

 

 

Eso está de acuerdo con lo que leemos acerca de las diez vírgenes en Mateo 25:1-7:

 

1 Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.

2 Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.

3 Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;

4 mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.

5 Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.

6 Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!

7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.

Las cinco vírgenes insensatas representan a los que no son salvos en las iglesias, a los cuales se les llama “cizaña”.  Las cinco vírgenes prudentes representan a los verdaderos creyentes en las iglesias, a los cuales se les llama “trigo”.

 

Observen que todas ellas se durmieron, y cerca del fin del tiempo, despertaron.  Esto tiene relación con lo que leímos en Isaías 29:10-12.  Esas vírgenes que estaban durmiendo representan a los que estaban en las iglesias durante la Era de la Iglesia.  Durante la Era de la Iglesia, Dios no abrió los ojos de los que estaban en las iglesias a algunas de las verdades de la Biblia.  Sin embargo, cerca del fin, las vírgenes despiertan.  No continúan “durmiendo”.  Es decir, cerca del fin, Dios abre los ojos de algunas personas a más verdades de la Biblia.  Cobran consciencia de más verdades bíblicas.

 

 

En  la parábola de las 10 vírgenes también se usa el verbo “dormir” en lo que se refiere al hecho de tener los ojos cerrados a la verdad bíblica.  Los que están “durmiendo” no son conscientes de ciertas verdades bíblicas aunque sí tienen consciencia. 

 

 

El verbo “dormir” se usa de un modo similar en Efesios 5:14, donde leemos:

 

Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.

 

En Efesios 5:14, Dios está haciendo alusión a los que no son salvos y básicamente, les ordena que lleguen a ser salvos.  A partir de todo lo demás que leemos en la Biblia, sabemos que es Dios Quién, en último término, tiene que cumplir ese mandato en nosotros. 

 

Dios les dice a los que no son salvos que se levanten de los muertos.  Es decir, están separados de Dios y necesitan tener en ellos a Dios, que es vida, para que tengan vida.   Dios es vida (Juan 11:25, 14:6).  Y eso ocurre así cuando llegan a ser salvos.   Esto está explicado en el estudio bíblico sobre la definición bíblica de vida y muerte para los seres humanos.  Los siguientes enlaces (actualmente sólo en inglés) ofrecen ayuda para responder esta pregunta:

 

 

¿QUÉ ES LA MUERTE PARA LOS SERES HUMANOS?

(en inglés)

 

 

POR FAVOR, VÉASE el estudio sobre la definición bíblica de “vida” y  “muerte” para los seres humanos

(en inglés)

 

 

 

En Efesios 5:14, Dios también les ordena a los que no son salvos que despierten del sueño.  En este caso, el sueño no se refiere a la inconsciencia de un cadáver que duerme en el polvo.  Dios está hablándoles a aquellos que no son salvos en este mundo y están conscientes.

 

En Efesios 5:14 se usa el verbo “dormir” porque los que no son salvos no tienen consciencia de ciertas verdades bíblicas, según se indica en Isaías 29:10-12.   Ellos están “durmiendo” en cuanto a la Biblia y a su condición delante de Dios.   Dios les está diciendo a aquellos que no son salvos que se despierten de ese sueño de inconsciencia en cuanto a la verdad bíblica y a su condición delante de Dios.  Y eso es precisamente lo que ocurre cuando alguien llega a ser salvo.

 

Por consiguiente, los dos mandatos que aparecen en Efesios 4:14 apuntan hacia la salvación.

 

Isaías 29:10-12, Mateo 25:1-7 y Efesios 5:14 nos ayudan a entender de qué manera Dios usa la palabra “sueño” en Jeremías 51:39 y 57.

 

 

En Jeremías 51:39 y 57, Dios usa la palabra “sueño” para enseñar que los que no son salvos permanecerán inconscientes de la verdad del Evangelio por toda la eternidad.  Y eso es así porque Dios nunca va a salvarlos.  Sin embargo, ellos sí estarán conscientes al igual que aquellos que “duermen” a los que se hace alusión en Isaías 29:10-12, Mateo 25:1-7 y en Efesios 4:14.

 

 

Hemos visto, pues, que cuando Dios habla de “sueño”, eso significa no estar consciente de algo, pero no significa necesariamente carecer por completo de consciencia.   También hemos visto que el verbo “despertar” se identifica en todos los casos con el hecho de alcanzar un nivel mayor de consciencia.   A continuación, aparece un resumen de los versículos que hemos usado a manera de ejemplos:

 

1.  Isaías 29:10-12: Los falsos profetas están “durmiendo” – es decir, no son conscientes de verdades bíblicas importantes.   En el momento de la salvación, ellos “despiertan” o llegan a ser conscientes de esas verdades bíblicas.

 

2.  Mateo 25:1-7: Los que estaban en las iglesias a través de la Era de la Iglesia estaban “dormidos” en cuanto a algunas verdades bíblicas que Dios mantenían ocultas.  Algunos de ellos “despertaron” – es decir, cobraron consciencia de las verdades bíblicas del tiempo del fin. 

 

3.  Efesios 5.14:   Los que no son salvos están “dormidos” en cuanto al Evangelio y su condición delante de Dios.  En el momento de su salvación, ellos “despertarán” a la verdad del Evangelio.

 

 

Vamos a señalar dos diferencias importantes entre Jeremías 51:39, 57 y Daniel 12:2 examinando esos tres versículos juntos:

 

Daniel 12:2  Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.

 

Jeremías 51:39  En medio de su calor les pondré banquetes, y haré que se embriaguen, para que se alegren, y duerman eterno sueño y no despierten, dice Jehová.

 

Jeremías 51:57   Y embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, a sus capitanes, a sus nobles y a sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.

 

Recordemos de la discusión anterior que cuando Dios habla de “despertar”, eso significa alcanzar un nivel mayor de consciencia con respecto a algo.  Cada uno de los versículos donde aparece la palabra “despertar” debe ser examinado para observar a partir del contexto a qué tipo de “despertar” Dios se está refiriendo.

 

 

Hay dos diferencias importantes entre el lenguaje de Daniel 12:2 y el lenguaje de Jeremías 51:39 y 57.

 

 

a.   En Daniel 12:2 dice que tanto los que son salvos como los que no son salvos despertarán.   En Daniel 12:2 leemos: - “unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”.  Lo que dice ahí alude a los que son salvos y a los que no lo son.  Sin embargo, los dos versículos de Jeremías 51 hablan solamente de los que no son salvos.

 

b.  Daniel 12:2 provee información clave que hace referencia al despertar de los cuerpos de los que son salvos y de los que no lo son que están durmiendo en el polvo.  Con respecto a ellos dice este versículo que “duermen en el polvo de la tierra”.   Las palabras “polvo” y “tierra” se relacionan con este mundo y con nuestros cuerpos que proceden de la tierra.

 

 

Encontramos esas dos palabras hebreas en estos dos versículos tan significativos:

 

Génesis 2:7   Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo <6083> de la tierra <0127>, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

 

Génesis 3:19   Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra <0127>, porque de ella fuiste tomado; pues polvo <6083> eres, y al polvo <6083> volverás.

 

Ambos versículos se identifican con el cuerpo del hombre que fue hecho del polvo de la tierra.  Génesis 3:19, en particular, dice que el cuerpo del hombre regresará al polvo porque del polvo fue hecho. 

 

Por tanto, por medio de la frase “polvo de la tierra”, Dios conecta Daniel 12:2 con el cuerpo del hombre que duerme en el polvo de la tierra.  Daniel 12:2 habla del cuerpo del hombre que duerme en el polvo de la tierra cuando éste muere. 

 

Daniel 12:2 habla del despertar de los cuerpos de los justos y de los injustos en el día postrero.

 

 

Sin embargo, no encontramos ese mismo lenguaje en los dos versículos de Jeremías 51 que se identifican con el cuerpo del hombre.  Además, esos versículos solamente se refieren a los que no son salvos.   El lenguaje de los versículos de Jeremías 51 no se identifica con los verdaderos creyentes.  Por ese motivo, podemos saber que en los versículos 39 y 57 de Jeremías 51 no se hace referencia a los cuerpos que están durmiendo en el polvo de la tierra.

 

Más bien, los versículos 39 y 57 de Jeremías 51 se identifican con lo que leemos en Isaías 29:10-12, Mateo 25:1-7 y Efesios 4:14.   Esos tres pasajes dicen que en el momento de la salvación, nosotros “despertamos” o cobramos consciencia de la verdad del Evangelio.   Sin embargo, una vez que llegue el Día del Juicio, los que no son salvos permanecerán “dormidos” eternamente en cuanto a la verdad del Evangelio que Dios da junto con la salvación.   Podemos darnos cuenta de eso si comparamos Jeremías 51 con Isaías 29:10-12:

 

 

Isaías 29:10-12:

10 Porque Jehová derramó sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró los ojos de vuestros profetas, y puso velo sobre las cabezas de vuestros videntes.

11 Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado.

12 Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto; él dirá: No sé leer”.

 

Jeremías 51:39  En medio de su calor les pondré banquetes, y haré que se embriaguen, para que se alegren, y duerman eterno sueño y no despierten, dice Jehová.

 

 

Isaías 29:10-12 enseña que los que no son salvos están ahora “dormidos” en cuanto a la verdad del Evangelio que Dios da junto con la salvación.  En Isaías 29, todavía existe la posibilidad de la salvación. 

 

 

Sin embargo, en Jeremías 51:29 se habla del Día del Juicio cuando ya no habrá más posibilidad de salvación.   Los que no sean salvos permanecerán en el estado descrito en Isaías 29:10-12 por toda la eternidad.   Ellos no “despertarán” jamás a la salvación descrita en Efesios 5:14.

 

 

Los que no son salvos estarán conscientes, como lo están ahora, pero permanecerán “dormidos” en cuanto a la verdad del Evangelio que acompaña a la salvación.

 

Hemos desarrollado un estudio que examina con mayor detalle los versículos 39 y 57 de Jeremías 51, en los que se hallan los verbos “dormir” y “despertar”, y hemos visto cómo se relacionan esos versículos con Daniel 12:2.   Por favor, dé un clic en el enlace que aparece a continuación para ver ese estudio (al presente, sólo en inglés):

 

 

 

LOS QUE NO SON SALVOS DUERMEN UN SUEÑO ETERNO Y NO DESPERTARÁ

(en inglés)

 

 

 

RESUMEN ACERCA DE LA PALABRA “DESPERTAR”

 

Daniel 12:2 declara que tanto los que son salvos como los que no lo son “despertarán”.   Nosotros sabemos que eso hace alusión a la resurrección de los cuerpos en el día postrero porque en ese versículo se habla del “polvo de la tierra”, y son los cuerpos de los seres humanos los que están durmiendo en el “polvo de la tierra”.   Además, Daniel 12:2 es paralelo a Juan 5:28-29 y a Hechos 24:15 que hablan de la resurrección de los justos y de los injustos.  De este modo, podemos saber que lo que leemos en Daniel 12:2 se refiere al despertar de los justos y de los injustos al fin del mundo. 

 

Un examen apropiado muestra que ningún otro versículo que contiene el vocablo hebreo traducido como “despertar” contradice la enseñanza de que tanto los cuerpos de los justos como los cuerpos de los injustos “despertarán” y recobrarán la consciencia al fin del mundo. 

 

 

Más importante aun, en 2 Reyes 4:31, Dios define la palabra “despertar” y dice que un cadáver inconsciente no está despierto.  Por lo tanto, de acuerdo con la Biblia, sabemos que tanto los que son salvos como los que no lo son “despertarán” y recobrarán la consciencia en sus cuerpos al fin del mundo. 

 

 

Dios nos ha dado, pues, una evidencia clara en 2 Reyes 4:31 y en Daniel 12:2 de que los que no son salvos despertarán y recobrarán la consciencia al fin del mundo.

 

 

 

 

2.   APOCALIPSIS 14:9-10 DECLARA QUE LOS QUE NO SON SALVOS TENDRÁN QUE SUFRIR UNA AFLICCIÓN CONSCIENTE A CAUSA DE SUS PECADOS.

 

En Apocalipsis 14:9-10, leemos:

9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano,

10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero.

Vamos a examinar los criterios del versículo 9 para entender a quiénes se refiere este versículo.   La palabra griega traducida como “imagen” se usa también en Romanos 1 para hablar de la fabricación de ídolos, lo cual ha sido una práctica común entre los que no son salvos a través de la historia del mundo.   En Romanos 1:23, leemos:

Y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen <1504> de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

A lo largo de la historia, los que no son salvos han hecho “imágenes” de los dioses a quiénes ellos adoran, y en último término, cualquier otro dios que no sea el verdadero Dios de la Biblia, se identifica con Satanás. 

La palabra “bestia” es otro nombre que se le da a Satanás.   En el versículo 9 vemos la palabra “bestia”.  Hay algunos que relacionan esa palabra con lo que leemos en el capítulo 13 de Apocalipsis donde se habla de una “bestia” que subía del mar en el versículo 1 y de una “bestia” que subía de la tierra en el versículo 11.  El capítulo 13 de Apocalipsis trata acerca de la Gran Tribulación y por eso, ellos identifican el término “bestia” como un nombre que se le da a satanás solamente durante la Gran Tribulación.    Sin embargo, debemos leer todo lo que Dios dice con respecto a la “bestia”.   De esa misma “bestia” leemos en Apocalipsis 17:3-6:

3 Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos.

4 Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación;

5 y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.

6 Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro.

 

En el versículo 3 vemos a la “bestia” que transporta a una mujer.  Un estudio cuidadoso de esa mujer y de su título “BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA” muestra que ella representa a los que no son salvos en las iglesias, a los cuales se les llama “cizaña” en Mateo 13:25.

Nosotros sabemos que esta “bestia” representa a Satanás, y en Apocalipsis 17:8 leemos más acerca de ella:

La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.

La palabra “abismo” alude al hecho de que Satanás fue atado en la cruz.  Y entonces, la declaración de que la bestia “está para subir del abismo” se refiere a la desatadura de Satanás al principio de la Gran Tribulación.   Por lo tanto, la frase anterior “la bestia que has visto, era, y no es” significa que Satanás “era” en el pasado y se le conocía como la “bestia”.   Eso hace alusión al tiempo antes del período de la Gran Tribulación.

La frase “no es” no significa que la bestia, que es Satanás, dejara de existir.   Más bien, la frase “no es” se refiere a la Era de la Iglesia, cuando Satanás no estaba en una posición fuerte de autoridad por cuanto había sido atado (Mateo 12:29, Apocalipsis 20:1-3).

Por consiguiente, por medio de las palabras “la bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo”, Dios está dando una pequeña cronología de Satanás, a quién se le llama la “bestia”.  Él “era” – es decir, él estuvo gobernando con gran autoridad a los seres humanos durante el Antiguo Testamento.  Y luego, a lo largo de la Era de la Iglesia, él “no es” porque al estar atado, no tenía la misma autoridad que había tenido durante el Antiguo Testamento.   Sin embargo, “está para subir del abismo”, lo cual ocurrió al principio de la Gran Tribulación.  Por lo tanto, esta declaración de Apocalipsis 17:8 confirma que el término “bestia” es un título para Satanás tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo. 

El término “bestia” como un título para Satanás no está limitado únicamente a la Gran Tribulación.  Dios usa este título para Satanás en Apocalipsis 17 para hacer alusión a su autoridad antes de la Gran Tribulación.

 

En Apocalipsis 17:3 leemos que la “bestia” tenía “diez cuernos”.  Dios da una explicación mayor con respecto a esos “diez cuernos” en el versículo 1:

Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia.

Dios habla de “diez reyes” que aun no han recibido su reino, pero que recibirán autoridad como reyes por “una hora”.   La frase “una hora” se refiere a la Gran Tribulación, cuando Satanás (llamado “la bestia”) reina con gran autoridad.  El término “una hora” se usa en los siguientes versículos para hacer alusión a la Gran Tribulación:

Apocalipsis 14:7   Diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. 

Apocalipsis 8:1   Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora.

La frase “como por media hora” alude a la primera parte de la Gran Tribulación, en la cual casi nadie llegó a ser salvo.

 

De este modo, Apocalipsis 17:12 enseña que el retrato verbal de la mujer sobre la “bestia” en los versículos 3 al 6 se refiere a un tiempo en el que los diez reyes “aún no han recibido reino” juntamente con la bestia.  Ese tiempo fue la Era de la Iglesia, antes del comienzo de la Gran Tribulación – es decir, antes que los diez cuernos, juntamente con la bestia o Satanás recibieran su “reino”, y ese reino es su gobierno en todas las iglesias. 

 

Apocalipsis 17:12 muestra que los versículos 3-6 describen a Satanás como una “bestia” que transportó a la mujer durante la Era de la Iglesia antes de la Gran Tribulación.   Ésta es una confirmación más de que el título “bestia” es utilizado para describir a Satanás antes de la Gran Tribulación.

 

Vamos a continuar nuestro examen de los criterios de Apocalipsis 14:9.  Este versículo habla de aquellos que “adoran a la bestia” – es decir, que adoran a Satanás.  A continuación, citamos algunos versículos que enseñan que en cualquier momento de la historia, los que no fueron salvos “adoraron a Satanás”.

Éxodo 32:8   Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.

Los judíos en el desierto adoraron un becerro de fundición, un ídolo.  En último término, cualquier dios aparte del verdadero Dios de la Biblia se identifica con Satanás.   Adorar a los ídolos es en realidad adorar a Satanás. 

 

1 Reyes 11:33  Por cuanto me han dejado, y han adorado a Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre.

1 Reyes 22:53  Porque sirvió a Baal, y lo adoró, y provocó a ira a Jehová Dios de Israel, conforme a todas las cosas que había hecho su padre.

2 Reyes 21:3  Porque volvió a edificar los lugares altos que Ezequías su padre había derribado, y levantó altares a Baal, e hizo una imagen de Asera, como había hecho Acab rey de Israel; y adoró a todo el ejército de los cielos, y rindió culto a aquellas cosas.

Jeremías 16:11   Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y ante ellos se postraron, y me dejaron a mí y no guardaron mi ley.

Jeremías 44:19  Y cuando ofrecimos incienso a la reina del cielo, y le derramamos libaciones, ¿acaso le hicimos nosotras tortas para tributarle culto, y le derramamos libaciones, sin consentimiento de nuestros maridos?

Hechos 7:43   Antes bien llevasteis el tabernáculo de Moloc, y la estrella de vuestro dios Renfán, figuras que os hicisteis para adorarlas <4352>.  Os transportaré, pues, más allá de Babilonia.

Estos son versículos en los que Dios habla de la adoración a dioses falsos.  El pueblo adoraba a Astoret, a Baal, a la reina del cielo, a Moloc, a Renfán y a otros dioses falsos.   Adorar dioses falsos es, en último término, lo mismo que adorar a Satanás.

 

Los que no fueron salvos a lo largo de la historia adoraron a Satanás, conocido también como la “bestia”.

 

En Apocalipsis 14:9, Dios también declara que los que no son salvos tienen la “marca” de Satanás “en sus frentes o en su mano”.  La “marca” se identifica con el hecho de que los que no son salvos son propiedad de Satanás tanto en su pensamiento (“frente”) como en su voluntad (“mano”).

 

En Apocalipsis 14:1 dice que los verdaderos creyentes son posesión de Dios:

Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.

Los verdaderos creyentes tienen la marca de su Padre celestial en la “frente” por cuanto Su Nombre está escrito allí.  Eso indica que Dios posee el pensamiento de los verdaderos creyentes.  Del mismo modo, Satanás es quién posee el pensamiento de los que no son salvos.

 

Vamos a comparar los criterios de Apocalipsis 14:9 con los de Apocalipsis 20:4:

Apocalipsis 14:9   Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano.

Apocalipsis 20:4  Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

Apocalipsis 20:4 muestra las características de los verdaderos creyentes a lo largo de la historia.  Observen que el hecho de que “no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos” es lo opuesto a lo que Dios muestra en Apocalipsis 14:9.  Los criterios de Apocalipsis 20:4 se aplican a todos los verdaderos creyentes a lo largo de la historia.  Apocalipsis 14:9 ofrece criterios opuestos, y por tanto, muestra una descripción de todos los que no son salvos a lo largo de la historia.

 

Por consiguiente, cuando examinamos los criterios de Apocalipsis 14:9, frase por frase, aprendemos que ellos se aplican a todos los que no son salvos a lo largo de la historia.

 

Alguien pudiera decir que en Apocalipsis 14:9 solamente se habla de personas que viven durante la Gran Tribulación porque el marco de los versículos 6 al 8 es la Gran Tribulación.

La razón por la que los versículos 9 al 11 se hallen en este contexto es porque es después de la Gran Tribulación - al fin del mundo – que los que no son salvos serán arrojados en el Lago de Fuego.  Apocalipsis 14:10-11 describe el Lago de Fuego y enseña que los que no son salvos serán arrojados en el Lago de Fuego después de la Gran Tribulación.

 

SIN EMBARGO, PONGAMOS POR CASO QUE LOS CRITERIOS DE APOCALIPSIS 14:9 SOLAMENTE SE APLICAN A LOS QUE NO SON SALVOS QUE VIVAN DURANTE LA GRAN TRIBULACIÓN.

 

De acuerdo con la cronología de la historia, la Gran Tribulación tendrá una duración de 23 años.  Todas las semanas, alrededor de 1, 000,000 personas mueren en este mundo.  Sin embargo, consideremos solamente a los que están en las iglesias que constituyen un 1/3 de la población mundial.  Por consiguiente, cada semana mueren más de 300,000 personas que están en las iglesias, muchas de las cuales nunca llegaron a ser salvas.   Nadie puede negar que Apocalipsis 14:9, se aplica a los que no son salvos en las iglesias durante la Gran Tribulación.  

Durante el período de 23 años de la Gran Tribulación, más de 300, 000,000 (300 millones) de personas que están en las iglesias mueren.  Muchas de ellas nunca llegaron a ser salvas.  Apocalipsis 14:9-10 ciertamente se refiere a ellas.

Aun cuando alguien quiera argumentar y decir que Apocalipsis 14:9 solamente se aplica a los que están en las iglesias y no son salvos durante la Gran Tribulación, más de 300, 000,000 de ellos habrán muerto a través de este período de 23 años.  Muchas de estas personas nunca llegaron a ser salvas.  Para cumplir los criterios de Apocalipsis 14:9, los que no sean salvos entre esas 300, 000,000 personas tendrán que despertar y recobrar la consciencia para experimentar la aflicción prometida en Apocalipsis 14:9-11.

 

Aun cuando alguien quisiera argumentar y decir que Apocalipsis 14:9 solamente se aplica a los que no son salvos durante la Gran Tribulación, hay cientos de millones de personas que ya murieron sin salvación durante la Gran Tribulación, y esas personas tendrán que despertar y recobrar la consciencia para experimentar la aflicción prometida en Apocalipsis 14:9-11.

 

DIOS DA AUN MÁS EVIDENCIA DE QUE LO QUE DICE APOCALIPSIS 14:9 ALUDE A TODOS LOS QUE NO SON SALVOS A LO LARGO DE LA HISTORIA.

 

El Salmo 75:8 nos enseña que todos los que no son salvos beberán del vino de la ira de Dios por cuanto ellos están sujetos a la ira de Dios.   Leemos en ese versículo:

Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino está fermentado, lleno de mistura; y él derrama del mismo; hasta el fondo lo apurarán, y lo beberán todos los impíos de la tierra.

El Salmo 75:8 declara que “todos los impíos” – es decir, todos los que no sean salvos a lo largo de la historia – beberán del cáliz de la ira de Dios.  Apocalipsis 14:10 establece una relación entre el hecho de beber del cáliz de la ira de Dios y ser “atormentado”.   Esta familia de palabras del sustantivo “tormento” se usa siempre para referirse a una experiencia consciente.   El Salmo 75:8 indica que todos los que no son salvos – incluyendo aquellos que ya murieron – tendrán que experimentar la ira de Dios, y según Apocalipsis 14:10, eso implica que serán atormentados.   Pero para ser atormentados es preciso que tengan existencia consciente.

El Salmo 11:6 provee más información con respecto a este tema.  Los versículos 1 y 2 confirman que lo que dice este Salmo alude a todos los que no son salvos a lo largo de la historia, incluyendo a aquellos que vivieron en los días del Rey David.   Leemos en esos versículos:

Al músico principal. Salmo de David.

1 En Jehová he confiado; ¿cómo decís a mi alma, que escape al monte cual ave?

2 Porque he aquí, los malos tienden el arco, disponen sus saetas sobre la cuerda, para asaetear en oculto a los rectos de corazón.

Los versículos 1 y 2 hacen alusión a una dificultad que David confrontó a causa de los que no eran salvos en aquella época – hace alrededor de 3,000 años.  Esos versículos también se aplican a todos los que no son salvos a lo largo de la historia.   El Salmo 11 habla de la relación de Dios con los que son salvos y con los que no lo son a lo largo de la historia.

En el Salmo 11:6, leemos:

Sobre los malos hará llover calamidades; fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.

El Salmo 11:6 tiene relación con Apocalipsis 14:10.  El Salmo 11:6 describe cuál es la naturaleza del cáliz de la ira de Dios.  El Salmo 75:8 dice que todos los que no son salvos beberán del cáliz de la ira de Dios y el Salmo 11:6 ofrece más información acerca de este cáliz.   De acuerdo con el Salmo 11:6, el cáliz de ellos contiene “fuego y azufre”.   Pero tan sólo por lo que dice el Salmo 11:6, no podemos determinar si este “fuego y azufre” se refiere únicamente al hecho de que los cadáveres de ellos serán consumidos.  Sin embargo, Apocalipsis 14:10 dice que el cáliz de la ira de Dios incluye el hecho de ser atormentado con “fuego y azufre”.   El verbo “atormentar” se usa siempre para referirse a una experiencia consciente.

Apocalipsis 14:10 es un comentario que define la naturaleza del “fuego y el azufre” que los que no son salvos tendrán que experimentar como parte del cáliz de la ira de Dios.  Juntos, estos versículos enseñan que todos los que no son salvos serán atormentados – una experiencia consciente – por Dios, que es un fuego consumidor.

 

De este modo, Apocalipsis 14:9-10 con la ayuda del Salmo 75:8 y del Salmo 11:6 muestra que todos los que no sean salvos, incluyendo a aquellos que ya murieron, experimentarán un sufrimiento consciente.

Por lo tanto, los que no son salvos que ya murieron tendrán que despertar y recobrar la consciencia para experimentar esta aflicción prometida.

 

Apocalipsis 20:15 muestra que los criterios de Apocalipsis 14:9 incluyen a todos los que no son salvos a lo largo de la historia.

Apocalipsis 20:15 explica que los criterios de Apocalipsis 14:9 incluyen a todos los que no se hallan en el libro de la vida.  Es decir, a todos los que no son salvos a lo largo de la historia.  En Apocalipsis 20:15, leemos:

Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

Esos que no se hallan en el libro de la vida incluyen a todos los que no hayan sido salvos a lo largo de la historia comenzando desde Caín.   Dios dice claramente que todos los que no sean salvos serán lanzados en el lago de fuego.  Él hace alusión al lago de fuego en Apocalipsis 14:10 y en Apocalipsis 20:10. 

Cuando tomamos en cuenta la declaración de Apocalipsis 20:15 en cuanto a que “el que no se halló en el libro de la vida fue lanzado en el lago de fuego”, y que el lago de fuego implica tormento (una experiencia consciente), podemos ver que la Biblia declara que todos los que no fueron salvos y murieron tendrán que despertar y recobrar la consciencia para experimentar el sufrimiento.

Ellos “despertarán”, pero estarán completamente separados de Dios, que es “vida”, según se explica en los estudios de la definición bíblica de “vida” y “muerte” para los seres humanos.  Los enlaces para esos dos estudios (hasta el presente en idioma inglés) se dan a continuación:

 

¿QUÉ ES LA MUERTE PARA LOS SERES HUMANOS?

(en inglés)

 

 

definición bíblica de “vida” y  “muerte” para los seres humanos

(en inglés)

 

EL QUE NO SE HALLÓ INSCRITO EN EL LIBRO DE LA VIDA = TODO AQUÉL QUE NO HAYA SIDO SALVO A TRAVÉS DE LA HISTORIA.

Apocalipsis 14:10 da una descripción del lago de fuego porque alude al hecho de ser atormentado con fuego usando un lenguaje paralelo al de Apocalipsis 20:10.   Apocalipsis 20:15 dice que todo aquél que no se halló inscrito en el libro de la vida fue echado en el lago de fuego.  Los que no se hallan inscritos en el libro de la vida son todos los que no hayan sido salvos a lo largo de la historia.  Y, según Apocalipsis 20:15, ellos serán echados en el lago de fuego.  Los criterios de Apocalipsis 14:9 incluyen a todos los que no sean salvos a lo largo de la historia.  Tristemente, todos ellos tendrán que sufrir el tormento, una aflicción consciente.  Y para ello, es preciso que los que ya murieron despierten y recobren la consciencia para experimentar ese tormento.

Alguien podría decir que el tormento del que se habla en Apocalipsis 14:10 y en Apocalipsis 20:10 no es más que las dificultades de este mundo.  Sin embargo, Job 21:7-15, el Salmo 73 y Lucas 16:19-31 enseñan que los que no son salvos pueden pasar por este mundo sin experimentar ninguna aflicción notable y morir pacíficamente.  Por consiguiente, el tormento, o aflicción consciente, prometido en Apocalipsis 14:10 y 20:10, y en otros versículos más debe tener lugar más allá de la tumba.

 

DOS HECHOS IMPORTANTES ACERCA DEL LAGO DE FUEGO.

1.  El lago de fuego no es el fuego que derrite los elementos del que se habla en 2 Pedro 3:10, porque nadie puede ser atormentado “día y noche” en un fuego físico (Apocalipsis 14:10-11, 20:10).   Si un individuo es lanzado a las llamas de un fuego físico pierde la consciencia en pocos segundos o en pocos minutos, pero no es atormentado “día y noche”.  Será atormentado solamente por unos cuantos minutos o segundos.

2.  El lago de fuego implica tormento (aflicción consciente), y por ese motivo, los que sean echados en el lago de fuego tendrán que estar conscientes.   La definición del lago de fuego es ser “atormentados día y noche…” (Apocalipsis 20:10) o ser “atormentados con fuego y azufre…” (Apocalipsis 14:10).  Esta familia de palabras del sustantivo “tormento” se usa siempre para referirse a una experiencia consciente.   De acuerdo con la manera en que la Biblia define esta familia de palabras, los huesos de una persona no pueden ser atormentados.  Por tanto, todos aquellos que sean echados en el lago de fuego tendrán que estar conscientes para poder experimentarlo.   Es, pues, necesario que ellos despierten y recobren la consciencia para cumplir lo que dicen estos versículos (Daniel 12:2).

Se da más información con respecto al lado de fuego en el estudio (hasta ahora en inglés) que se halla en el enlace siguiente:

 

¿PODRÍA SER EL LAGO DE FUEGO UN VOLCÁN?

(en inglés)

 

Como ya fue mencionado, Apocalipsis 20:15 dice que todo aquél que no se halló inscrito en el libro de la vida fue echado en el lago de fuego.  Eso incluye a todos los que no hayan sido salvos a lo largo de la historia.  Todos ellos tendrán que despertar y recobrar la consciencia porque Apocalipsis 14:10 y 20:10 indican que el tormento, que es una aflicción consciente, es una parte necesaria del lago de fuego.

Para decirlo de otro modo:

Los que sean echados en el lago de fuego tendrán que estar conscientes porque la definición de “lago de fuego” es ser “atormentado día y noche” o “atormentado con fuego y azufre”.  Estos versículos no pueden tener cumplimiento a menos que los que sean lanzados en el lago de fuego tengan existencia consciente.

 

Según Apocalipsis 14:10, 20:10 y 15, todos los que no hayan sido salvos a lo largo de la historia deberán experimentar una aflicción consciente como castigo por el pecado.  Job 21:7-15, el Salmo 73, Lucas 16:19-31 y otros pasajes, indican que los que no son salvos pueden pasar por este mundo y morir sin haber experimentado aflicción.  Por lo tanto, la aflicción debe estar más allá de la tumba.  Eso está de acuerdo con la Parábola del Rico y Lázaro.  Deberán, pues, despertar y recobrar la consciencia para experimentar esta aflicción.

 

POR EJEMPLO, CAÍN TAMBIÉN SERÁ ECHADO EN EL LAGO DE FUEGO.

La Biblia es bastante clara en cuanto a que Caín nunca llegó a ser salvo.

Caín, al igual que todos los que hayan muerto sin salvación, está incluido entre aquellos que “no se hallaron inscritos en el libro de la vida”.   La Biblia no dice que los restos de Caín serán echados en el lago de fuego.  La Biblia alude a todo aquél “que no se halló inscrito…”, refiriéndose a personas.

Por lo tanto, Apocalipsis 20:15 indica que Caín está incluido entre los que serán echados en el lago de fuego.  La definición de “lago de fuego” es ser “atormentados con fuego y azufre” (Apocalipsis 14:10) o “atormentados día y noche” (Apocalipsis 20:10).

En consecuencia, Caín también tendrá que experimentar “tormento”, y ese vocablo siempre se usa para referirse a una aflicción consciente.  Para ello, Caín tendrá que “despertar” en su cuerpo y volver a tener existencia consciente para que pueda experimentar ese “tormento”.  La Biblia dice que él “despertarᔠy volverá a tener consciencia.  La palabra “tormento” se usa solamente para referirse a una aflicción consciente.

 

3.  DEUTERONOMIO 28:15-68 DECLARA QUE TODOS LOS QUE NO HAYAN SIDO SALVOS TENDRÁN QUE EXPERIMENTAR MUCHOS TIPOS DE AFLICCIONES A CAUSA DE SUS PECADOS.

Deuteronomio 28 menciona muchas bendiciones que son derramadas sobre aquellos que obedecen la Biblia.  Es decir, sobre aquellos que llegan a ser salvos.  Del mismo modo, este capítulo menciona muchas aflicciones que les sobrevendrán a los que no obedecen la Biblia entera. Es decir, a los que se queden sin salvación.

En Deuteronomio 28:1-14 encontramos muchas bendiciones que vendrán sobre todo aquél que obedezca la ley de Dios, la Biblia.  Este pasaje se aplica a cualquier persona que haya sido salva a lo largo de la historia.

Pero entonces, a partir del versículo 15 y hasta el versículo 68 al final del capítulo, Dios describe cosas horribles que les sobrevendrán a todo aquél que no obedezca todos los mandamientos de Dios – es decir, la Biblia entera.

En Deuteronomio 28:15, leemos:

Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.

Deuteronomio 28:15-68 está dirigido a los habitantes del antiguo Israel que recibieron este mandamiento.  Las maldiciones mencionadas en este capítulo, según el versículo 15, vendrán sobre todos los que permanecieron sin salvación en el antiguo Israel.

Deuteronomio 28:16-68 también está dirigido a las iglesias del Nuevo Testamento que recibieron la Biblia entera.   Y por último, está dirigido a todos los seres humanos en cualquier momento de la historia.  Todos ellos han cometido pecado.   Así como Deuteronomio 28:1 está dirigido a todos los que llegan a ser salvos a lo largo de la historia, Deuteronomio 28:15 está dirigido a todos los que permanezcan sin salvación a lo largo de la historia.

El versículo 15 dice que todas las maldiciones de Deuteronomio 28 vendrán sobre cada uno de los que no hayan sido salvos.   Además, cuando leemos el pasaje completo de Deuteronomio 28:15-65, vemos que ese pasaje es una discusión continua.   El versículo 15 alude al mismo grupo de personas al que alude el versículo 68.  Por consiguiente, cuando leemos todo el pasaje de Deuteronomio 28:15-68, podemos saber que todas las cosas descritas allí vendrán sobre todos los que no hayan sido salvos a lo largo de la historia.

Para ser honestos con la Biblia, no podemos decir que Deuteronomio 28:16-68 se refiera solamente a los que no sean salvos y estén en la tierra el 21 de mayo del 2011.   El lenguaje del versículo 15 alude claramente a todos los que no hayan sido salvos a lo largo de la historia y eso incluye al pueblo del antiguo Israel y a los de la Era de la Iglesia.  Esos dos grupos recibieron este mandamiento como parte de la Biblia que tenían.

 

Del mismo modo, sabemos que el versículo 1 se refiere a todo aquél cuyos pecados han sido cubiertos por Cristo.

Observen también que de acuerdo con el versículo 15, todas estas maldiciones de Deuteronomio 28:16-68 vendrán sobre todos los que permanezcan sin salvación.

 

Deuteronomio 28 usa un lenguaje parabólico que hace alusión a la eternidad y no a los cinco meses finales.  Por ejemplo, el versículo 30 habla de casarse y no consumar el matrimonio.   Leemos en ese versículo:

Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás.

 Este versículo también habla de edificar casas y no morar en ellas.  Pero durante los cinco meses finales la gente no va a desposarse ni va a edificar casas. Por tanto, lo que se describe aquí es la frustración total en el infierno y la imposibilidad de la salvación (es decir, el hecho de entrar en la casa de Dios o de llegar a ser la Esposa de Cristo).

El versículo 39 dice que la gente plantará y labrará viñas, pero no comerán del fruto.  Sin embargo, cinco meses es un período de tiempo demasiado corto para que la gente pueda plantar y cultivar.   Por tanto, lo que aquí dice se relaciona con Isaías 65:21 donde leemos que en el cielo, los creyentes plantarán viñas y comerán del fruto de ellas.

Observen el paralelismo del lenguaje en estos dos versículos:

Deuteronomio 28:39  Plantarás viñas y labrarás, pero no beberás vino, ni recogerás uvas, porque el gusano se las comerá.

Isaías 65:21   Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán del fruto de ellas.

 

En otras palabras, tanto en Deuteronomio 28:39 como en Isaías 65:21 el lenguaje usado es parabólico.  En ambos versículos se hace alusión al Evangelio.  En el infierno (Deuteronomio 28:39), los que no sean salvos nunca recibirán nada del Evangelio, lo cual está ilustrado por la falta de uvas y de vino.  Harán un esfuerzo (simbolizado por el hecho de plantar viñas) por alcanzar el Evangelio de salvación; sin embargo, no habrá cosecha, lo cual  indica que no habrá salvación.

Ésta es, pues, una parábola.  Aun cuando alguien pudiera plantar viñas con la esperanza de obtener el vino del Evangelio, no lo obtendrán porque en el infierno, ni el Evangelio ni la salvación son posibles.

Sin embargo, en el cielo (Isaías 65:21) sí abunda el Evangelio, lo cual está ilustrado por la abundancia de viñas y de vino.  Los creyentes, literalmente hablando, no plantarán viñas en el cielo, pero lo que esa figura simboliza es que en el cielo hay abundancia de viñas y de fruto.  Es decir, habrá abundancia del Evangelio.  Los pecados de los creyentes han sido cubiertos eternamente y no habrá ninguna otra amenaza de volver a caer bajo la ira de Dios. 

Esto nos indica la manera en que debemos entender Deuteronomio 28:15-68  y Deuteronomio 28:1-14.

 

Deuteronomio 28:15-68 describe un sufrimiento consciente continuo que todos los que no hayan sido salvos tendrán que experimentar.

Cuando estudiamos estos versículos, debemos recordar que Job 21:7-15, el Salmo 73 y Lucas 16:19-31 enseñan que los que no son salvos pueden vivir en este mundo sin experimentar aflicción y morir en paz.  Por lo tanto, la aflicción consciente prometida en Deuteronomio 28:15-68 debe tener lugar más allá de la tumba.   Ésa es también la verdad que se enseña en Lucas 16:19-31.

 

Además, para darle a la Biblia la honra debida, debemos recordar que no podemos limitarnos a decir: - “Deuteronomio 28:15-68 significa que cuando uno muere deja de existir”.  Según vamos a ver, este pasaje contiene muchos versículos que aluden a una aflicción consciente.  Y como se indica en Job 21:7-15, el Salmo 73 y Lucas 16:19-31, muchos que no son salvos pueden morir plácidamente y sin haber experimentado ningún dolor o aflicción consciente.  Por lo tanto, no podemos leer con ligereza Deuteronomio 28.  Debemos leerlo con sumo cuidado y prestar oídos a todo lo que Dios está diciendo.

Hay una confusión con respecto a la definición bíblica de la “vida” y de la “muerte” para los seres humanos.   A modo de ayuda para poder entender este asunto tan importante, hemos preparado el estudio siguiente (hasta ahora sólo está disponible en inglés):

 

¿QUÉ ES LA MUERTE PARA LOS SERES HUMANOS?

(en inglés)

 

Y ahora, vamos a examinar algunos versículos de Deuteronomio 28:15-68 que enseñan que todos los que no hayan sido salvos a lo largo de la historia tendrán que experimentar una aflicción consciente como castigo por sus pecados.

En Deuteronomio 28:27, leemos:

Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado.

Dios habla de “herir” a los que no son salvos.

Algunas de las palabras usadas en este versículo y en otros versículos de Deuteronomio 28:15-68 no aparecen con mucha frecuencia en la Biblia.  O bien, se usan de un modo tal que no podemos determinar claramente si hacen alusión a una aflicción consciente.

Sin embargo, en este versículo, Dios habla de la “úlcera de Egipto”.  La palabra “úlcera” siempre se identifica con una aflicción consciente.  Esa misma palabra aparece traducida como “sarpullido” en Éxodo 9:9-11:

9 y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto.

10 Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias.

11 Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido <7822>, porque hubo sarpullido <7822> en los hechiceros y en todos los egipcios.

Observen que este “sarpullido” - o esta “úlcera” - afectó a los egipcios de tal manera que los magos no podían estar delante de Moisés.  Por tanto, fue para ellos una aflicción consciente.

 

En Deuteronomio 28:27, Dios nos invita a examinar la aflicción de los egipcios descrita en Éxodo 9 para que aprendamos de las aflicciones que todos los que no son salvos habrán de experimentar a causa de sus pecados.

 

En Deuteronomio 28:28, leemos:

Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu.

La palabra traducida como “locura” es un derivado de la palabra “loco” que se usa en 1 Samuel 21:14-15 para describir las acciones de David ante el rey filisteo Aquis, pero la misma palabra traducida como “locura” en Deuteronomio 28:28 se encuentra en 2 Reyes 9:20 para referirse a la marcha de Jehú.  Leemos en ese versículo:

El atalaya volvió a decir: También éste llegó a ellos y no vuelve; y el marchar del que viene es como el marchar de Jehú hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente <7697>.

En 2 Reyes 9:20 se traduce como “viene impetuosamente”.   Jehú se sentía agitado por su deseo de matar al rey.  Del mismo modo, los que sean echados en el lago de fuego se sentirán agitados conscientemente por lo que habrán de experimentar.

 

El adjetivo “atónito” procede de una familia de palabras que se traducen como “asombro” o “maravilla” o “milagro”.   He aquí algunos ejemplos:

Génesis 43:33   Y se sentaron delante de él, el mayor conforme a su primogenitura, y el menos conforme a su menor edad; y estaban aquellos hombres atónitos <08539> mirándose el uno al otro.

Salmo 48:5-6:

5 Y viéndola ellos así, se maravillaron <08539>,  Se turbaron, se apresuraron a huir.

6 Les tomó allí temblor; Dolor como de mujer que da a luz

Daniel 4:2  Conviene que yo declare las señales y milagros <08539> que el Dios Altísimo ha hecho conmigo.

Daniel 4:3  ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas <08539>! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación.

La palabra “atónito” siempre alude a un asombro consciente.  Los que no son salvos experimentarán asombro en el lago de fuego.

 

En Deuteronomio 28:28 aparecen dos palabras – “locura” y “turbación” – que siempre se identifican con una aflicción consciente que ayuda a describir lo que todos los que no hayan sido salvos tendrán que padecer en el infierno.

 

En Deuteronomio 28:29, leemos:

Y palparás a mediodía como palpa el cielo en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve.

Leemos dos veces en este versículo que los que no sean salvos “palparán”.  La palabra hebrea traducida así significa “palpar” o “buscar”, como podemos ver en los versículos siguientes:

 

Génesis 27:12   Quizá me palpará <4959> mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición, y no bendición.

Génesis 27:22   Y se acercó Jacob a su padre Isaac, quien lo palpó <4959>,  y dijo: La voz es la voz de Jacob, pero las manos, las manos de Esaú.

Génesis 31:34   Pero tomó Raquel los ídolos y los puso en una albarda de un camello, y se sentó sobre ellos; y buscó <4959> Labán en toda la tienda, y no los halló.

Génesis 31:37   Pues que has buscado <4959> en todas mis cosas, ¿qué has hallado de todos los enseres de tu casa?  Ponlo aquí delante de mis hermanos y de los tuyos, y juzguen entre nosotros.

Esta palabra hebrea traducida dos veces como “palpar” en Deuteronomio 28:29 alude siempre a una acción consciente.  Es la acción de alguien que busca.  Eso está de acuerdo con la idea de que los que no sean salvos tratarán de buscar una vía de escape del infierno, pero tristemente, no será posible.  En todos los casos, esta palabra hebrea siempre hace alusión a una acción consciente.

En Deuteronomio 28:32, leemos:

Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día; y no habrá fuerza en tu mano.

 En este versículo, Dios enseña que en el infierno, los que no son salvos experimentarán una aflicción consciente, un sentimiento de tristeza por sus seres queridos, específicamente sus hijos.  Las palabras “tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos” se identifican con una aflicción consciente – un sentimiento de tristeza por sus seres queridos.

Eso está de acuerdo con las palabras del hombre rico cuando estaba sufriendo en el infierno y sentía preocupación por sus seres queridos – de sus hermanos, en este caso.   En Lucas 16:27-31, leemos:

27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,

28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.

30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.

31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

En ambos pasajes, Dios hace alusión a un sentimiento de tristeza por los seres queridos.  En Deuteronomio 28:32, Él habla de la tristeza por los hijos.  En Lucas 16:27-31, de la tristeza por los hermanos. 

Hay cierta confusión con respecto a Lucas 16:19-31 – la parábola del rico y Lázaro.  Un estudio detallado de ese pasaje se encuentra en el siguiente enlace (hasta ahora, sólo en inglés):

 

UN EXAMEN CUIDADOSO DE LA PARÁBOLA DEL RICO Y LÁZARO

(en inglés)

 

En Deuteronomio 28:32 aparece la frase “todo el día”.   La palabra “día” tiene que ver con los marcadores de tiempo de este universo.  Algunas personas dicen que cuando encontramos versículos donde se hace referencia a los marcadores de tiempo de este universo, eso limita la duración del versículo hasta el fin del universo.  Sin embargo, un examen más cuidadoso de la Biblia muestra que Dios hace referencia a los marcadores de tiempo de este universo para hablar de cosas que permanecerán por la eternidad.   Por lo tanto, una referencia a los marcadores de tiempo de este universo no limita en lo más mínimo la duración de esas cosas a la existencia de este mundo.  Para obtener más información acerca de este asunto, por favor, vean el estudio bíblico (hasta ahora, sólo en inglés) del enlace que aparece a continuación:

 

 

¿LIMITA LA FRASE “DÍA Y NOCHE” LA DURACIÓN A LA EXISTENCIA DE ESTE MUNDO?

(en inglés)?

 

En Deuteronomio 28:34, leemos:

Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos.

El verbo “enloquecer” en el versículo 34 es la traducción del mismo vocablo hebreo que se usa para describir la visita de David al rey filisteo Aquis.

A continuación vemos algunos versículos donde aparece esa palabra hebrea traducida como “enloquecer”:

1 Samuel 21:14   Y dijo Aquis a sus siervos: He aquí, veis que este hombre es demente <7696>; ¿por qué lo habéis traído a mí?

1 Samuel 21:15   ¿Acaso me faltan locos <7696>, para que hayáis traído a éste que hiciese de loco <7696> delante de mí? ¿Había de entrar éste en mi casa?

2 Reyes 9:11   Después salió Jehú a los siervos de su señor, y le dijeron: ¿Hay paz? Para qué vino a ti aquel loco <7696>?  Y él les dijo: Vosotros conocéis al hombre y sus palabras.

La visita de David a Aquis aparece descrita en 1 Samuel 21.  El versículo 11 de 2 Reyes hace referencia al profeta que le trajo a Jehú el mensaje de que iba a ser rey.  En ambos casos, este vocablo se usa para hablar de alguien que parece estar loco. 

Deuteronomio 28:34 nos dice que los que no son salvos actuarán “enloquecidamente” por lo que les estará sucediendo en el lago de fuego.

 

En Deuteronomio 28:35, leemos:

Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado.

Dios habla aquí de “herir” a los que no son salvos desde la planta del pie hasta la coronilla.  En otras palabras Dios herirá a los que no son salvos en todo su ser.  El verbo “herir” significa golpear.

En este versículo, Dios usa la palabra “pústula”.  Ésa es la misma palabra traducida como “úlceras” en Deuteronomio 28:27 y de la cual ya hablamos anteriormente.  Esa palabra se lee como “sarpullido” en Éxodo 9:9-11:

 9 y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto.

10 Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias.

11 Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido <7822>, porque hubo sarpullido <7822> en los hechiceros y en todos los egipcios.

Las palabras “pústula”, “úlcera” o “sarpullido” describen una aflicción consciente que padecieron los egipcios. Dios usa el relato del capítulo 9 de Éxodo para enseñarnos acerca de las aflicciones de los que no son salvos en el lago de fuego.

Deuteronomio 28:35 dice que la aflicción será desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza, de arriba abajo.

 

En Deuteronomio 28:45, leemos:

Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó.

El versículo 45 se encuentra casi en medio del discurso de Dios acerca de todas las maldiciones y aflicciones que les sobrevendrán a los que no son salvos.   En medio de este discurso, Dios repite que “todas estas maldiciones” vendrán sobre los que no son salvos.  Él se está refiriendo a todas las maldiciones que mencionó anteriormente y las que Él va a mencionar en los versículos que siguen.  La razón por la que estas maldiciones les sobrevendrán a los que no son salvos es por el hecho de no haber “atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó”.   Todos los que no son salvos son culpables de esta violación.  Eso incluye a los que no fueron salvos en el antiguo Israel que recibieron este mandamiento, e incluye además a todos los que no hayan sido salvos en la iglesia del Nuevo Testamento que también recibieron este mandamiento por cuanto es parte de la Biblia. 

Esos individuos del antiguo Israel y de la Era del Nuevo Testamento están durmiendo ahora en el polvo de la tierra, y  muchos de ellos terminaron su estadía en este mundo sin haber tenido grandes problemas, acerca de lo cual leemos en Job 21:7-15, el Salmo 73 y Lucas 16:19-31.  Por lo tanto, el cumplimiento de lo que leemos en este pasaje exige que ellos despierten y recobren la consciencia para experimentar la aflicción consciente prometida.

 

La palabra hebrea traducida como “angustiar” en Deuteronomio 28:53, aparece como “oprimir” en los versículos 55 y 57.

Deuteronomio 28:53   Y comerás del fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará <6693> tu enemigo.

Deuteronomio 28:55  Para no dar a alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá <6693> en todas tus ciudades.

Deuteronomio 28:57   Al recién nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerá ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en apuro con que tu enemigo te oprimirá <6693> en tus ciudades.

 

Esta palabra hebrea traducida como “angustiar” y “oprimir” en los versículos anteriores siempre se usa para referirse a una experiencia consciente.  A continuación citamos algunos versículos que lo ejemplifican:

Jueces 14:17   Y ella lloró en presencia de él los siete días que ellos tuvieron banquete; mas al séptimo día él se lo declaró, porque le presionaba <6693>; y ella lo declaró a los hijos de su pueblo.

Jueces 16:16  Y aconteció que, presionándole <6693> ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia.

Isaías 8:22   Y mirarán a la tierra, y he aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia <6693>; y serán sumidos en las tinieblas.

Jeremías 19:9   Y les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y cada uno comerá la carne de su amigo, en el asedio y en el apuro con que los estrecharán <6693> sus enemigos y los que buscan sus vidas.

 

Esa palabra hebrea que aparece traducida de diversos modos siempre alude a una experiencia consciente. 

 

Por lo tanto, en Deuteronomio 28; 53, 55 y 57, Dios enseña que los que no son salvos experimentarán “angustia” y “opresión” – una aflicción consciente – en el lago de fuego.

 

En los versículos 58 y 59, leemos:

58 Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y temible: JEHOVÁ TU DIOS,

59 entonces Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas.

En Deuteronomio 28:58-59, Dios nos da nuevamente la razón por la cual esas maldiciones les sobrevendrán a los que no sean salvos, y lo pone en estos términos: - “Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro”.  Todos los que no hayan sido salvos a través de la historia han violado este mandato. 

 

El versículo 58 confirma que Deuteronomio 28:15-68 se aplica a todos los que no son salvos en cualquier momento de la historia.

 

En Deuteronomio 28:60, leemos:

Y traerá sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarán.

En este versículo, Dios dice que Él traerá sobre los que no son salvos “todos los males de Egipto”.  Con esa frase, Dios está haciendo alusión a las plagas que Él envió sobre los egipcios.  Esas plagas constituyeron una aflicción consciente para los egipcios.   La propia muerte de los animales también fue una aflicción consciente por la afectación emocional que les causó aquella pérdida. 

En el versículo 60, Dios promete enviar plagas de aflicción consciente sobre los que estarán en el lago de fuego.  Podemos aprender algo acerca de la naturaleza de esas plagas si examinamos lo que les sucedió a los egipcios durante el tiempo en que se vieron afectados por las diez plagas que afectaron a su país.

En Deuteronomio 28:66-67, leemos:

66 y tendrás tu vida como algo que pende delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida.

67 Por la mañana dirás: ¡Quién diera que fuese la tarde! y a la tarde dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana! por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos.

Estos versículos resultan de mucha utilidad para entender por qué Dios usa la frase “día y noche” en Apocalipsis 14:11 y 20:10, donde leemos:

 

Apocalipsis 14:11   Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos.  Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.

 

Apocalipsis 20:10   Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

 

Hay algunos que cuando leen la frase “día y noche” en un versículo, suponen que esa frase limita la duración del versículo a la existencia del mundo.  Sin embargo, un examen más cuidadoso de la Biblia muestra que Dios usa frases como ésa – “día y noche”- y otras referencias a los marcadores de tiempo de este mundo para aludir a cosas en la eternidad futura.  Por lo tanto, las referencias a los marcadores de tiempo de este mundo – como por ejemplo, “día y noche” – no limitan la duración de lo que ahí leemos a la existencia de este mundo.  Para mayor información, por favor, véase el estudio bíblico (hasta el momento, sólo disponible en inglés) cuyo enlace aparece a continuación:

 

 

 

¿LIMITA LA FRASE “DÍA Y NOCHE” LA DURACIÓN A LA EXISTENCIA DE ESTE MUNDO?

(en inglés)

 

 

Regresando a Deuteronomio 28:66-67, vemos que Dios hace referencia al “día” y a la “noche” en esos versículos.   En el versículo 66, aparece la frase “de noche y de día”.   En el versículo 67, Dios explica mejor lo que Él quiere dar a entender y dice: - “Por la mañana dirás: ¡Quién diera que fuese la tarde!”  Y entonces, por la tarde, ocurre lo contrario: - “Y a la tarde dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana!”.  El versículo 67 nos ayuda a definir lo que Dios quiere decir con la frase “de noche y de día” en Deuteronomio 28:66 y con frases similares en Apocalipsis 14:11 y 20:10.   Dios está hablando de una aflicción continua.  El versículo 67 lo explica de esta manera: - En la mañana (o por el día), los que no son salvos desearán algo diferente, como por ejemplo, la tarde (o la noche).  En la tarde (o en la noche), los que no son salvos desearán algo distinto, como por ejemplo, la mañana (o el día).  Dios, pues, usa la frase “de noche y de día” – o “día y noche” – para referirse a una aflicción continua en la cual los que no son salvos desearán algo diferente – es decir, un cierto alivio.

 

Podemos entenderlo mejor si pensamos en una analogía de este mundo.  Cuando a una persona le atemoriza la noche, espera recibir algún alivio cuando venga el día.  Y cuando éste viene, esa persona experimenta alivio.  Sin embargo, Deuteronomio 28:66-67 ayuda a definir lo que Dios quiere dar a entender por medio de la frase “de noche y de día” – o “día y noche” – en conexión con el castigo de los que no son salvos.  Lo que eso significa es que ellos esperarán recibir algún alivio al igual que la persona que tenía miedo de la noche y esperaba la llegada del día.  Pero, tristemente, en el infierno no habrá ningún alivio.  Aquél que esté en el infierno esperará la venida del día para recibir algún alivio, pero cuando el día llegue, se dará cuenta de que no hay alivio.  Y entonces, esperará la llegada de la noche. 

 

Dios usa un lenguaje similar en Isaías 28 para referirse a la aflicción continua que los que no son salvos experimentarán en el infierno.  En los versículos 18 y 19 leemos:

18 Y será anulado vuestro pacto con la muerte, y vuestro convenio con el Seol no será firme; cuando pase el turbión del azote, seréis de él pisoteados.

19 Luego que comience a pasar, él os arrebatará; porque de mañana en mañana pasará, de día y de noche; y será ciertamente espanto el entender lo oído.

Isaías 28:18-19 habla de la aflicción consciente que experimentarán todos los que no son salvos.  Dios hace referencia al día y a la noche en el versículo 19 con la frase “de día y de noche”.  Con las palabras “porque de mañana en mañana pasará”, Dios alude a una aflicción consciente y continua.  Un estudio más detallado del capítulo 28 de Isaías aparece en el siguiente enlace.  (Este estudio hasta ahora no se encuentra disponible sino en idioma inglés).  Dé un click en ese enlace y busque “Isaías 28”.

 

 

 

MÁS EVIDENCIAS BÍBLICAS DEL DESPERTAR CONSCIENTE DE LOS QUE NO SON SALVOS EN EL DÍA DEL JUICIO

(en inglés)

 

 

 

En Deuteronomio 28:66-67 Dios define qué significa la frase “de día y de noche” en Apocalipsis 14:11 y 20:10 en cuanto al castigo de los que no son salvos.  Esa frase hace alusión a una aflicción continua en la cual los que no son salvos esperarán que llegue algún alivio, pero tristemente, ese alivio no vendrá.

 

Estos son algunos ejemplos de palabras y frases que indican que los que no son salvos tendrán que sufrir una aflicción consciente.  Hay más descripciones horribles en Deuteronomio 28:16-68.   En el versículo 15, Dios promete que todas estas aflicciones les sobrevendrán a todos aquellos que hayan vivido en cualquier momento de la historia y que no hayan sido salvos.

 

 

Recordemos que Dios enseña en 1 Corintios 2:13 que debemos acomodar lo espiritual a lo espiritual para entender lo que Él enseña a través de palabras y frases, y cuando lo hacemos así, encontramos muchos pasajes en Deuteronomio 28:15-68 que hacen alusión a la aflicción consciente que habrá de sobrevenir sobre los que no sean salvos.

 

Job 21:7-15, el Salmo 73 y Lucas 16:19-31 enseñan que los que no son salvos pueden pasar por este mundo sin haber experimentado ninguna aflicción significativa y morir apaciblemente.  Por lo tanto, la aflicción consciente prometida en Deuteronomio 28:15-68 tendrá lugar más allá de la tumba.

 

 

DEUTERONOMIO 28:15-68 NOS DICE DE QUÉ MANERA DEBEMOS ENTENDER A QUÉ SE REFIERE DIOS CUANDO HABLA DE LA “DESTRUCCIÓN”, DE “PERECER” Y DE LA “CONSUNCIÓN” DE LOS QUE NO SON SALVOS.

 

En Deuteronomio 28:15-68 se usa en siete ocasiones un verbo hebreo comúnmente traducido como “destruir”.   Leamos:

Deuteronomio 28:20   Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido <8045>, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado.

Deuteronomio 28:24   Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas <8045>.

Deuteronomio 28:45   Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas <8045>; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó;

Deuteronomio 28:48   Servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte <8045>.

Deuteronomio 28:51   Y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte <8045>.

Deuteronomio 28:61   Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que seas destruido <8045>.

Deuteronomio 28:63   Así como Jehová se gozaba en haceros bien y en multiplicaros, así se gozará Jehová en arruinaros y en destruiros <8045>; y seréis arrancados de sobre la tierra a la cual entráis para tomar posesión de ella.

En estos versículos de nuestra Biblia en español, los verbos “destruir” y “perecer” aparecen en frases introducidas por la preposición “hasta”. 

 

Por tanto, estos verbos hacen alusión a una destrucción continua, no a una acción terminada. 

 

Deuteronomio 28:15-68, pues, alude a un padecimiento constante de una “destrucción” continua de los que no son salvos.  En Deuteronomio 28:15-68, Dios define lo que Él quiere dar a entender mediante la palabra “destrucción” con respecto a los que no son salvos.   Tristemente, será una “destrucción” continua y no una destrucción instantánea.

 

 

“perecer”

 

En cuatro ocasiones aparece en Deuteronomio 28:15-68 el verbo hebreo “abad” que se traduce frecuentemente como “perecer” o “destruir”, del cual procede la palabra “Abadón” en Apocalipsis 9:11.   Este verbo hebreo “abad” es el vocablo antiguo-testamentario que comúnmente se traduce como “perecer”.

 

Leamos:

Deuteronomio 28:20   Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas <0006> pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado.

Deuteronomio 28:22   Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con añublo; y te perseguirán hasta que perezcas <0006>.

Deuteronomio 28:51   Y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte <0006>.

Deuteronomio 28:63   Así como Jehová se gozaba en haceros bien y en multiplicaros, así se gozará Jehová en arruinaros y en destruiros <0006>; y seréis arrancados de sobre la tierra a la cual entráis para tomar posesión de ella.

Estos verbos aparecen traducidos como “perecer” o “destruir”, y se encuentran en frases introducidas por la preposición “hasta”, indicando así que la acción no está terminada. 

 

En el versículo 20 vemos el adverbio “pronto”.  Esto podría hacernos pensar que los que no son salvos van a ser “aniquilados pronto”.  No obstante, el verbo “perecer” se halla dentro de una frase que comienza con la preposición “hasta” y por ende, no expresa una acción terminada.  Es decir, la ira de Dios vendrá pronto sobre aquellos que no son salvos.

 

Hay otros dos versículos donde aparece esta palabra hebrea traducida como “pronto”:

 

Deuteronomio 9:12   Y me dijo Jehová: Levántate, desciende pronto de aquí, porque tu pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido; pronto <4118> se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho una imagen de fundición.

 

Deuteronomio 9:16   Y miré, y he aquí habíais pecado contra Jehová vuestro Dios; os habíais hecho un becerro de fundición, apartándoos pronto <4118> del camino que Jehová os había mandado.

 

Aquél que no es salvo experimentará “pronto” la ira de Dios – el lago de fuego.  Él piensa que le queda mucho tiempo en este mundo, pero de acuerdo con la perspectiva de Dios, este mundo pasa “pronto” y el individuo que no es salvo será echado en el lago de fuego.

 

Desde la perspectiva de Dios, el tiempo de los que no son salvos en este mundo es corto y deberán abandonarlo pronto para entrar inmediatamente en el padecimiento del infierno (Lucas 16:22-23).

 

 

Usando 4 veces la palabra hebrea “abad” en Deuteronomio 28:15-68, Dios da a entender qué significa que los que no son salvos “perecerán” o serán “destruidos”, e identifica ambos términos con una aflicción continua.

 

 

“ser consumidos”

 

En el versículo 21, Dios usa la palabra hebrea “kalah” que se traduce frecuentemente como “consumir” o “poner un fin definitivo” a algo.  Este verbo se ha usado como prueba de la aniquilación de los que no son salvos.  Sin embargo, en Deuteronomio 28:21, según vamos a ver, aparece un verbo como parte del pasaje que se identifica con una aflicción continua.

 

La palabra hebrea “kalah” se encuentra en Deuteronomio 28:21, donde leemos:

 

Jehová traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.

 

El verbo “consumir” en el versículo 21 se halla también dentro de una frase introducida por la preposición “hasta” y por tanto, no alude a una acción terminada.  Aquí se está hablando de una “consunción” continua.  Esa palabra tiene un significado similar en el Salmo 31:10 y en el Salmo 39:10, donde leemos:

 

Salmo 31:10   Porque mi vida se va gastando <3615> de dolor, y mis años de suspirar; se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.

 

Salmo 39:10   Quita de sobre mí tu plaga; estoy consumido <3615> bajo los golpes de tu mano.

 

En el Salmo 31:10, esta palabra hebrea está traducida como “gastar”.

 

Estos dos versículos aluden a una consunción continua debida a la aflicción que el salmista experimenta.    Si quieren mayor información acerca de la palabra hebrea “kalah” que aparece traducida como “consumir” en Deuteronomio 28:21, por favor véase el siguiente estudio (sólo disponible en inglés):

 

 

 

¿SON LAS FRASES “FINAL DEFINITIVO”, “CONSUNCIÓN”, O “FIN ABSOLUTO” SINÓNIMOS DE ANIQUILACIÓN?

(en inglés)

 

 

Todos esos verbos que aparecen en Deuteronomio 28:15-68 se hallan en frases introducidas por la preposición “hasta”, y por tanto, no hacen alusión a acciones concluidas sino a acciones continuas.  De este modo, los verbos en este pasaje no dan idea de compleción.  Sin embargo, sí hablan de la “destrucción”, de la “muerte” y de la “consunción” que Dios destina para los que no son salvos.  Tristemente, este pasaje habla de un sufrimiento consciente continuo definido por las frases “hasta que seas destruido”, “hasta que perezcas” y “hasta que seas consumido”.  Los criterios del versículo 15 son aplicables a todos los que no sean salvos en cualquier momento de la historia.

 

Deuteronomio 28:15-68 declara que habrá aflicción consciente para todos los que pecan – no solamente los que estén en la tierra en el momento del fin.  Hay muchos versículos en este pasaje que contienen palabras que únicamente pueden hacer alusión a un sufrimiento consciente. 

 

 

Para ser honestos con la Biblia, no podemos decir: - “El resumen de todos los versículos de Deuteronomio 28:15-68 es el hecho de dejar de existir”.  No podemos mencionar de pasada versículos de ese pasaje ni ignorar lo que ellos dicen.  Tenemos que leer cada versículo y darnos cuenta de lo que Dios nos está diciendo en él. 

 

 

La Biblia dice que debemos comparar la Escritura con la Escritura para poder entender lo que Dios dice (1 Corintios 2:13).   Cuando hacemos eso con las palabras y las frases de Deuteronomio 28:15-68, descubrimos muchas afirmaciones que aluden a una aflicción consciente y que no pueden ser ignoradas.  En este capítulo, Dios dice que todos los que no son salvos “perecerán”, “serán consumidos” y “serán destruidos”. Una de las razones por las que podemos saber que este pasaje alude a una aflicción continua es porque las 12 veces que aparecen esos tres verbos claves, se encuentran en frases que comienzan con la preposición “hasta”.   Una frase así no especifica la compleción de la acción sino la continuidad de la misma.  

 

 

DEUTERONOMIO 28:15 INDICA CLARAMENTE QUE ESTE PASAJE SE APLICA A CUALQUIERA QUE PECA Y DICE QUE TODAS LAS MALDICIONES DE ESTE CAPÍTULO VENDRÁN SOBRE TODOS LOS QUE NO SEAN SALVOS Y QUE HAYAN VIVIDO EN CUALQUIER MOMENTO DE LA HISTORIA.   JOB 21:7-15, EL SALMO 73, LUCAS 16.19-31 Y OTROS PASAJES MUESTRAN QUE LOS QUE NO SON SALVOS PUEDEN VIVIR EN ESTE MUNDO Y MORIR SIN EXPERIMENTAR GRANDES AFLICCIONES.  POR LO TANTO, LA AFLICCIÓN DEBERÁN EXPERIMENTARLA MÁS ALLÁ DE LA TUMBA.  LUCAS 16:19-31 ESTABLECE DE MANERA ESPECÍFICA QUE EL SUFRIMIENTO PARA LOS QUE NO SON SALVOS TIENE LUGAR MÁS ALLÁ DE LA TUMBA.

 

 

 

4.  APOCALIPSIS 22:18 DICE QUE LAS “PLAGAS” ESCRITAS EN LA BIBLIA VENDRÁN SOBRE TODO AQUÉL QUE LE AÑADA ALGO.   ÉSTAS INCLUYEN “PLAGAS” DE AFLICCIÓN CONSCIENTE.

 

En Apocalipsis 22:18, leemos:

 

Yo testifico a todo aquél que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.

 

La palabra griega traducida como “plagas” siempre se usa para referirse a una aflicción consciente.   Dios utiliza muchas palabras en la Biblia para describir plagas de aflicción consciente para los que no son salvos.  Un ejemplo es la familia de palabras traducida como “tormento”.  Vemos también muchas palabras de ese tipo en Deuteronomio 28:15-68.

 

A continuación, citamos algunos ejemplos de versículos donde se usa la palabra “plaga” de Apocalipsis 22:18:

 

Lucas 10:30   Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole <4127>, se fueron, dejándole medio muerto.

 

Lucas 12:48   Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes <4127>, será azotado poco; porque a todo aquél a quién se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

 

Hechos 16:23   Después de haberles azotado <4127> mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.

 

Hechos 16:33   Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas <4127>; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.

 

2 Corintios 6:5   En azotes <4127>, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos.

 

2 Corintios 11:23   ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo).  Yo más; en trabajos más abundante; en azotes <4127> sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.

 

Apocalipsis 11:6   Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga <4127>, cuantas veces quieran.

 

Apocalipsis 18:4  Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas <4127>. 

 

Apocalipsis 18:8   Por lo cual en un solo día vendrán sus plagas <4127>; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga.

 

Cuando analizamos los versículos donde se usa la palabra griega “plagas”, si alguna definición dan ellos de esta palabra “plaga”, esa definición tiene que ver con una experiencia o aflicción consciente.  Puede ser una aflicción física o emocional.   En algunos de estos versículos, la plaga es la aflicción emocional que produce el hecho de oir que usted está siguiendo un evangelio falso, o que debe abandonar su congregación local, o que está bajo la ira de Dios. 

 

Apocalipsis 11:6 dice que los verdaderos creyentes durante la Era de la Iglesia herían la tierra con plagas.  Sin embargo, ¿era ésa una aflicción consciente o no?

 

Cuando los verdaderos creyentes anunciaban el Evangelio durante la Era de la Iglesia, su mensaje era una advertencia de las plagas de la ira venidera de Dios.  Los que no eran salvos y oían el Evangelio eran “heridos” por esas plagas por cuanto era una aflicción para ellos oir que estaban bajo la ira de Dios y que solamente Él podía salvarlos.

 

Por ejemplo, en 2 Timoteo 4:3-4, leemos:

3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,

4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

Cuando los verdaderos creyentes anuncian el Evangelio, los que no son salvos “sufren” oyendo cosas que nos les agradan.  Ésa es una aflicción para ellos.  En ese sentido, son “heridos” por las plagas de la Biblia.

 

Tenemos otro ejemplo en Hebreos 13:2, donde leemos:

 

Os ruego, hermanos, que soportéis la palabra de exhortación, pues os he escrito brevemente.

 

Observen el verbo “soportar”.  Es la misma idea.  Cuando los verdaderos creyentes anunciaban el Evangelio durante la Era de la Iglesia, a los que no eran salvos no les agradaba oir que los evangelios que ellos seguían eran falsos.  Esto era un motivo de aflicción para ellos.   Al final de la Era de la Iglesia, los que eran salvos en las iglesias pudieron deshacerse de los verdaderos creyentes.  Es acerca de eso que leemos en Apocalipsis 11:7-10.  En el versículo 10 dice que los que no eran salvos estaban alegres porque los verdaderos creyentes que los afligían con la verdad habían desaparecido. 

 

Es de esa manera que debemos entender Apocalipsis 11:6.  Los verdaderos creyentes “herían” a la gente del mundo con las plagas de la ira de Dios cuando les anunciaban el verdadero Evangelio.   Los que no eran salvos tenían que “sufrir” el stress emocional que les producía el oir hablar de la ira de Dios y de otras cosas que no eran de su agrado.  Los que no estaban en las iglesias tenían que oir que ellos estaban siguiendo un evangelio falso.  Este principio está explicado en 2 Corintios 11.

 

Esto está de acuerdo con Apocalipsis 11:10 donde dice que los moradores de la tierra se regocijaron porque los dos testigos los “atormentaban”.  Es decir, cuando los verdaderos creyentes anunciaban el Evangelio, aquello constituía una aflicción para los que no eran salvos.  A ellos no les agradaba oir hablar acerca de la ira de Dios ni de otras verdades de la Biblia.

 

Los que no eran salvos no sufrieron “plagas” de la ira de Dios en toda su plenitud, pero sí eran afligidos cuando escuchaban las advertencias acerca de ellas.  En ese sentido, los creyentes herían a los que estaban en las iglesias con las plagas de la Biblia.

 

 

Finalmente, recuerden que Apocalipsis 22:18 dice que los que no son salvos sufrirán las plagas que están escritas en este libro – la Biblia.  Eso incluye todas las plagas escritas en la Biblia.  Y, hay muchas plagas de aflicción consciente que están escritas en la Biblia. 

 

 

Dios dice que Él traerá plagas sobre todos aquellos que le añadan algo a la Biblia.

 

¿Qué plagas son ésas?

 

Las plagas que están escritas en este libro, el cual es toda la Biblia.  Muchas de las plagas escritas en la Biblia implican aflicción consciente. 

 

Por lo tanto, Dios dice en Apocalipsis 22:18 que aquellos que le añadan algo a la Biblia, recibirán plagas de aflicción consciente, que están escritas en la Biblia.

 

 

A partir de 1 Corintios 2:13, nosotros sabemos que Dios define palabras y frases a través del modo en que Él las usa en otros pasajes de la Biblia.  Cuando examinamos la palabra griega traducida como “plagas” en otros versículos de la Biblia, vemos que esa palabra siempre se usa para hacer alusión a una aflicción consciente.  Por lo tanto, sabemos que las “plagas” de Apocalipsis 22:18 incluyen plagas de aflicción consciente.

 

 

Tristemente, los Mormones, los Científicos Cristianos, los Católicos y otros han estado violando lo que dice Apocalipsis 22:18 por cientos de años.  Los Pentecostales han estando haciéndolo durante décadas.  Pero como ya hemos visto, muchas personas que no son salvas viven apaciblemente sin ser afectadas por ninguna “plaga”.  Job 21, el Salmo 73 y la Parábola del Rico y Lázaro confirman que los que no son salvos pueden vivir apaciblemente y así mismo morir.

 

Por lo tanto, Apocalipsis 22:18 exige que los que no son salvos que están durmiendo en el polvo despierten y recobren la consciencia para que se cumpla lo que Dios dice con respecto a los que le añaden algo a la Biblia. 

 

 

 

5.   SEIS VERSÍCULOS QUE DECLARAN QUE EL DÍA DEL JUICIO SERÁ MÁS “TOLERABLE” O MÁS “SOPORTABLE” PARA LOS QUE NO SON SALVOS QUE OYERON MENOS DEL MENSAJE DEL EVANGELIO.

 

Mateo 10:15, 11:22, 24, Marcos 6:11 y Lucas 10:12, 14 dicen que el Día del Juicio será más “tolerable” (más soportable) para aquellos que sabían menos del Evangelio que para aquellos que sí sabían más del Evangelio. El adjetivo “tolerable” siempre se usa para hacer alusión a una aflicción consciente – ya sea emocional o física.

 

Leamos:

 

Mateo 10:15  De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable <414> el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad.

 

Mateo 11:22  Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable <414> el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras.

 

Mateo 11:24  Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable <414> el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti.

 

Marcos 6:11   Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo de que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos.  De cierto os digo, que en el día del juicio, será más tolerable <414> el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad.

 

Lucas 10:12   Y os digo que en aquel día será más tolerable <414> el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad.

 

Lucas 10:14   Por tanto, en el juicio, será más tolerable <414> el castigo para Tiro que para vosotras.

 

Las ciudades a las que se hace alusión en estos versículos recibieron más del Evangelio que Sodoma, Gomorra, Tiro y Sidón.  Sabían más de la Biblia.  La predicación la habían recibido de parte de Jesús o de los creyentes.  Tiro, Sidón, Sodoma y Gomorra no recibieron prácticamente ningún mensaje del Evangelio.  No tenemos evidencia de que Lot les haya predicado el Evangelio a los habitantes de Sodoma.  Los mensajeros vinieron a Lot al anochecer y Lot se marchó de la ciudad antes de la mañana.   No hay constancia de que se le haya dado ninguna advertencia al pueblo de Gomorra.

 

Por tanto, los habitantes de esas ciudades de Israel oyeron más del Evangelio que los de Tiro, Sidón, Sodoma y Gomorra.  Estos versículos dicen que esas personas que oyeron más del mensaje del Evangelio experimentarán más sufrimiento consciente en el día del juicio que Sodoma y Gomorra o Tiro y Sidón, que recibieron muchísimo menos del mensaje del Evangelio.

 

 

 Tenemos que comparar la Escritura con la Escritura para entender lo que Dios está enseñando.

 

 

A continuación, aparecen todos los versículos donde aparece el adjetivo “tolerable”.  En 1 Corintios 2:13 dice que tenemos que comparar la Escritura con la Escritura para que podamos darnos cuenta de lo que Dios está enseñando.  Con vistas a entender lo que Dios enseña en un versículo, debemos buscar palabras y frases que se hallan en ese versículo y ver cómo se usan en otros pasajes de la Biblia.  Por este medio, descubrimos la definición bíblica de esas palabras y frases.

 

Según vamos a ver, el uso que se le da a esta palabra griega traducida como “tolerable” o “soportable” tiene que ver, en todos los casos, con alguna experiencia consciente.   Esta palabra nunca se utiliza para hacer alusión a un castigo que no sea consciente, como por ejemplo, la vergüenza de los huesos de un individuo ante los ojos de Dios.  De este modo, Dios está indicando que esta palabra alude a una aflicción consciente más grande.

 

Como veremos a continuación, el adjetivo “tolerable” se usa para hacer alusión a una aflicción consciente.

 

Por lo tanto, Mateo 10:15 y los otros cinco versículos similares enseñan que los que no son salvos que están durmiendo en el polvo tendrán que despertar y volver a tener existencia consciente para experimentar este sufrimiento:

 

 

Estos son todos los versículos que contienen la palabra griega traducida como “tolerable”:

 

Mateo 17:17   Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh, generación incrédula y perversa!  ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros?  ¿Hasta cuándo os he de soportar <430>?  Traédmelo acá.

 

Marcos 9:19   Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar <430>?  Traédmelo.

 

Lucas 9:41   Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh, generación incrédula y perversa!  ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros?  ¿Hasta cuándo os he de soportar <430>?  Trae acá a tu hijo.

 

El Señor Jesús sufrió emocionalmente por la incredulidad de los seres humanos.  Por la incredulidad de ellos, el Señor Jesús lloró sobre Jerusalén (Lucas 19:41).  El Señor Jesús experimentó un gran sufrimiento emocional por la incredulidad de los hombres.  Además, el Señor Jesús “toleró” las peticiones llenas de incredulidad de los seres humanos.

 

 

Hechos 18:14   Y al comenzar Pablo a hablar, Galión dijo a los judíos: Si fuera algún agravio o algún crimen enorme, oh judíos, conforme a derecho yo os toleraría <430>. 

 

Galión era un juez y los judíos querían llevar a Pablo ante el tribunal de Galión para ser juzgado.  Galión habría tenido que soportar los argumentos de ambas partes y los esfuerzos que harían ambas partes para salirse con la suya.  Eso habría sido un padecimiento para él – una carga consciente encima de él. 

 

 

1 Corintios 4:12   Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos <430>.

 

La persecución es un sufrimiento consciente.  Pablo sufrió muchas persecuciones sirviendo a Dios.

 

 

2 Corintios 11:1  ¡Ojalá me toleraseis <430> un poco de locura!  Sí, toleradme.

 

2 Corintios 11:4  Porque si viene alguno predicando a otros Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que le que habéis aceptado, bien lo toleráis <430>.

 

2 Corintios 11:19  Porque de buena gana toleráis <430> a los necios, siendo vosotros cuerdos.

 

2 Corintios 11:20  Pues toleráis <430> si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas.

 

En el versículo 1, Pablo les pide a los corintios que le “toleren” (la misma palabra griega); es decir, que le escuchen y soporten lo que él tiene que decirles.  El mensaje que Pablo iba a darles a los corintios no era agradable. Él iba a decirles que estaban siguiendo doctrinas erradas. 

 

Ciertos individuos habían entrado en aquella iglesia con un evangelio falso, probablemente un evangelio de “gracia y obras”.   Pablo, pues, les habló y les dijo que trataran de corregir su error.  Y eso no era nada agradable para ellos.  Por eso, les pidió que “tolerasen” su discurso.  Esta “tolerancia” no resultaba agradable porque iban a oir que su evangelio era falso.  Los que están aferrados a un evangelio equivocado experimentan un sufrimiento emocional cuando oyen decir que su evangelio está equivocado.  Es a eso que se refiere el versículo 1.

 

En los versículos 4, 19 y 20, Dios habla de la “tolerancia” o de la “paciencia” de los corintios cuando escuchaban a esos individuos que estaban anunciándoles un evangelio equivocado.  Esos falsos maestros estaban entorpeciendo la buena marcha de una iglesia que había recibido la enseñanza de la verdad.  Pablo les había enseñado a los corintios la verdad de la Biblia, pero vinieron otros y estaban torciendo esa verdad.  Los corintios estaban mostrando “tolerancia” y “paciencia” prestándoles oídos a esos falsos maestros que creaban confusión en sus mentes con su enseñanza equivocada.

 

Frecuentemente, estos falsos maestros buscaban dinero o alguna otra cosa de esa iglesia.  Eso podría explicar lo que leemos en el versículo 20 cuando dice que los que estaban en aquella iglesia estaban siendo devorados y robados.  Dios dice incluso que los corintios estaban siendo “abofeteados”.  Cuando la gente les presta oídos a los predicadores que anuncian un evangelio falso, es “devorada”, “robada” y “abofeteada”.  Esas expresiones que Dios usa describen el impacto de esos falsos predicadores.  Producen un impacto emocional en aquellos que los escuchan.  En algunas ocasiones, los falsos predicadores reciben dinero de la gente y eso añade aun más a su sufrimiento. 

 

En el versículo 19 dice que los corintios toleraban a los necios “de buena gana”.  Esas palabras iban dirigidas en contra de aquellos que querían oir ideas humanas y no la verdad de la Biblia.  El versículo 20 describe de qué manera sufrían los corintios, pero el versículo 19 muestra que algunos de ellos se sentían contentos con el sufrimiento que estaban soportando.  Les agradaban las ideas humanas más que la verdad de la Biblia.  Esos falsos maestros que estaban desviándolos de la verdad los afligían, pero a ellos les agradaba el mensaje, y por eso, lo toleraban de buena gana.

 

En este contexto, la expresión “tolerar de buena gana” también podría indicar que los corintios habían echado a un lado la verdad que seguían y “toleraban” o “soportaban” de buena gana las mentiras de esos falsos maestros.  La frase “de buena gana” confirme que ésta era una experiencia consciente para ellos.

 

 

Efesios 4:2   Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos <430> con paciencia los unos a los otros en amor.

 

Colosenses 3:13   Soportándoos <430> unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.  De la manera en que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

 

2 Tesalonicenses 1:4   Tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y fe en todas vuestras tribulaciones que soportáis <430>. 

 

 

En estos versículos se usa esta palabra para referirse a la tolerancia que los verdaderos creyentes deben tener para llevarse bien con otras personas.  En ocasiones, debemos “tolerar” las debilidades de los demás que nos afectan a nosotros.   Y ésa es una aflicción consciente.  El último versículo habla de tolerar las persecuciones y las tribulaciones que tenemos que sufrir.

 

 

2 Timoteo 4:3   Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán <430> la sana doctrina, son que teniendo comezón de oir, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias.

 

Hebreos 13:22   Os ruego, hermanos, que soportéis <430> la palabra de exhortación, pues os he escrito brevemente.

 

Estos versículos se relacionan con la discusión anterior de 2 Corintios 11.   Prestar oídos a la verdad de la Biblia produce en nosotros en algunas ocasiones un sufrimiento emocional porque no nos agrada lo que oímos.  Sin embargo, tenemos que escuchar y corregir lo que está mal.   Y eso produce en nosotros un impacto emocional. 

 

Esos son todos los versículos donde aparece la palabra griega traducida como “tolerable”.  

 

 

Todos los usos de la palabra griega traducida como “tolerable” aluden a una experiencia consciente. 

 

 

Por tanto, cada uno de los usos de la palabra “tolerable” alude a una experiencia consciente.  Dios indica así que esta palabra alude siempre a una experiencia consciente.  Debemos recordar la regla establecida en 1 Corintios 2:13.  Dios define palabras y frases por medio del uso que Él les da en otros pasajes de la Biblia.

 

 

No tenemos libertad para decir que “el ‘sufrimiento’ de los que no fueron salvos y murieron será la vergüenza porque Dios va a avergonzarlos aun cuando ellos no lo sepan”. 

 

No podemos decir tal cosa porque 1 Corintios 2:13 declara que Dios define palabras por medio del uso que Él les da en la Biblia, y Dios usa el adjetivo “tolerable” para aludir a experiencias conscientes.

 

 

Por consiguiente, cuando analizamos Mateo 10:15 y los otros cinco versículos en los que aparece el adjetivo “tolerable”, podemos asegurar que todos esos versículos exigen que los que no fueron salvos y supieron algo del Evangelio y están durmiendo ahora en el polvo, se despierten y recobren la consciencia en el Día del Juicio para experimentar este sufrimiento.

 

Esto significa que aquellos que vivieron a través de la Era del Nuevo Testamento, que oyeron el Evangelio y lo rechazaron, tendrán que experimentar sufrimiento para que estos versículos se cumplan.  Ellos experimentarán más “sufrimiento” en el Día del Juicio que el que experimentarán los pueblos de Tiro, Sidón, Sodoma y Gomorra.

 

Aquellos a quiénes se les predicó a lo largo del Era del Nuevo Testamento y rechazaron el Evangelio tendrán que despertar y recobrar la consciencia para experimentar este sufrimiento.

 

 

Lo que dicen los 6 versículos donde aparece la frase “más tolerable” está de acuerdo con la enseñanza de Lucas 12:47-48.

 

En Lucas 12:47-48, leemos:

47 Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.

48 Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

Lucas 12:47-48 confirma la enseñanza de los seis versículos donde aparece la frase “más tolerable”.  Lucas 12:47-48 enseña que mientras más conocimiento tengamos de la voluntad del Señor (es decir, de toda la Biblia), más azotes recibiremos si nunca llegamos a ser salvos.  Eso es así porque nuestro conocimiento de la Biblia nos hace más culpables ante Dios.   Ésa es la misma enseñanza de los 6 versículos que contienen la frase “más tolerable”.

 

De esos 6 versículos aprendimos que para los que oyeron menos de la Biblia, el Día del Juicio será “más tolerable”.

 

 

La voluntad del Señor es la Biblia entera.

 

 

El Día del Juicio será “más tolerable” para aquellos que oyeron menos de la Biblia - la voluntad del Señor - por cuanto ellos recibirán menos azotes.  Eso está de acuerdo con Lucas 12:47-48.  Los que no son salvos y tuvieron menos conocimiento de la voluntad del Señor recibirán menos azotes.  El Día del Juicio será más tolerable para ellos.

 

 

Diversas afirmaciones que se han hecho para tratar de limitar el alcance de estos versículos. 

 

1.   Se ha dicho que estos versículos hablan de conocer la voluntad del Señor.  Sin embargo, no hay ningún ser humano que conozca la voluntad del Señor en su totalidad, por tanto, esos versículos no se aplican a nadie.

 

En el versículo 48, Dios amplía la aplicación del principio que establece Lucas 12:47-48, y dice que a quien se haya dado “mucho”, “mucho” se le demandará.  Y luego, Dios repite ese mismo principio usando los adverbios “mucho” y “más”.  La aplicación de estos versículos, pues, no es para alguien que conozca la voluntad de Dios en su totalidad.  Si a nosotros se nos ha dado “mucho”, entonces, estos versículos sí se aplican a nosotros.   El término “mucho” es general y puede aplicarse a muchas personas que vivieron y murieron sin salvación a través de las últimas décadas.  Estas palabras amplían el principio de Lucas 12:47-48 hasta incluir a todo aquél que al paso de los siglos haya recibido más verdad bíblica que cualquier otro que haya recibido menos. 

 

 

2.   Se ha dicho que el contexto de estos versículos es el fin del mundo, y por consiguiente, se aplican únicamente a los que estén vivos en el Día del Juicio, el 21 de mayo del 2011.

 

La razón por la que estos versículos aparezcan después de una discusión acerca del fin del mundo es porque es cerca del fin del mundo que Dios está revelando en la Biblia muchas verdades más.  Por otra parte, Dios está proclamando el Evangelio hoy en día a nivel mundial con mucha más amplitud que en el pasado.  Por tanto, la aplicación de estos versículos es mayor para la generación que está viviendo en el tiempo del fin. 

 

Sin embargo, en Lucas 12:47-48, Dios establece un principio fundamental sin limitaciones en cuanto al tiempo.  Por ese motivo, lo que dice este pasaje se aplica a todas las épocas.   No tenemos libertad para poner límites a versículos a los que Dios no les pone límites.

 

Además, la enseñanza de Lucas 12:47-48 está de acuerdo con la enseñanza de los 6 versículos donde aparece la frase “más tolerable” que se refieren a los días cuando Jesús estuvo en la tierra.

 

 

3.  Se ha dicho que estos versículos se refieren solamente al conocimiento de la fecha del regreso de Cristo y de algunas de las nuevas enseñanzas.

 

Sin embargo, la “voluntad del Señor” es la Biblia entera.  A través de los siglos, hubo muchas personas en las iglesias a las que se les enseñó la verdad bíblica y aun así, murieron sin salvación.   Esas personas conocían mucho más de “la voluntad del Señor” que otras que no tenían ningún conocimiento bíblico.

 

Lucas 12:47-48 hace alusión a ellas también.  Éste es el mismo mensaje que enseñan los 6 versículos donde aparece la frase “más tolerable”.

 

Dios habla de la voluntad del Señor, la cual es la Biblia entera.  No tenemos, pues, libertad de cambiar eso y afirmar que a lo que se refiere ese pasaje es a la información acerca de la fecha del fin.

 

 

¿Es la “voluntad del Señor” la Biblia entera o solamente la fecha del regreso de Cristo?

 

Nosotros sí podemos saber, sin lugar a dudas, que la Biblia entera es la “voluntad” del Señor.  Nadie puede oponerse a eso con seriedad.

 

Dios ha dado versículos que ayudan a confirmarlo:

 

Mateo 7:21   No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad <2307> de mi Padre que está en los cielos.

 

Mateo 12:50   Porque todo aquél que hace la voluntad <2307> de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.

 

Lucas 11:2   Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.  Venga tu reino.  Hágase tu voluntad <2307> como en el cielo, así también en la tierra.

 

Juan 7:17   El que quiera hacer la voluntad <2307> de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.

 

Romanos 2:18   Y conoces su voluntad <2307>, e instruidos por la ley apruebas lo mejor.

 

Efesios 5:17   Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad <2307> del Señor.

 

Colosenses 1:9   Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad <2307> en toda sabiduría e inteligencia espiritual.

 

 

Los versículos anteriores nos confirman que cuando Dios habla de Su voluntad, Él se refiere a la Biblia entera.

 

 

Mientras más conocimiento tenga de la Biblia – la voluntad del Señor – un individuo que no es salvo, más azotes recibirá.  Lucas 12:47-48 se refiere a la voluntad del Señor, y ésta es la Biblia entera.  No sólo ahora sino también a lo largo de los siglos transcurridos, hubo personas que conocieron algo de la voluntad del Señor – de la Biblia – y aun así, murieron sin salvación.  Estos 6 versículos, junto con Lucas 12:47-48, establecen que esas personas tendrán que experimentar un sufrimiento consciente en el Día del Juicio.

 

La enseñanza de Lucas 12:47-48 concuerda con lo que leemos en Proverbios 19:29:

 

Preparados están juicios para los escarnecedores, y azotes para las espaldas de los necios.

 

En Proverbios 19:29, Dios dice que están preparados “azotes” para los que no son salvos.  Lucas 12:47-48 y los seis versículos que contiene la frase “más tolerable” dan más detalles al respecto e indican que aquél que supo más de la Biblia, en cualquier época en que haya vivido, es el que recibirá más “azotes”.   Pero Proverbios 19:29 dice que todos los que no son salvos recibirán azotes.

 

El Salmo 73, Lucas 16:19-31 y Job 21:7-15, y otros pasajes más, indican que los que no son salvos pueden vivir en este mundo y morir sin experimentar aflicción.  Por lo tanto, la aflicción debe estar más allá de la tumba.

 

 

Estos seis versículos donde aparece la frase “más tolerable” hablan de sufrimiento en el “día del juicio” para aquellos que vivieron en los días de Jesús, y a lo largo de la historia, que conocieron la verdad del Evangelio, y sin embargo, no llegaron a ser salvos.   Dios indica que este sufrimiento tendrá lugar al fin del mundo.  Por lo tanto, los que no son salvos que conocieron la verdad de la Biblia tendrán que despertar y recobrar la consciencia para experimentar ese sufrimiento.

 

 

 

6.   LUCAS 6:25 HABLA DE HAMBRE, LLORO Y LAMENTO PARA AQUELLOS QUE – A LO LARGO DE LA HISTORIA – RECHACEN EL EVANGELIO.

 

En Lucas 6:25, leemos:

 

¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre.  ¡Ay de vosotros, los que ahora reís!, porque lamentaréis y lloraréis.

 

El contexto de Lucas 6:25 trata acerca del anuncio del Evangelio en cualquier época.  Vamos a examinar los versículos 20 al 30 para darnos cuenta del contexto:

 

20 Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.

21 Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.

22 Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.

23 Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas.

24 Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo.

25 ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis.

26 ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas.

27 Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen;

28 bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.

29 Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.

30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.

Cristo está anunciando las Bienaventuranzas.  Las Bienaventuranzas son principios aplicables en todo tiempo.  En los versículos 20 al 23, Cristo habla de bendiciones que reciben los que llegan a ser salvos en cualquier momento.  En los versículos 24 al 26, Cristo hace advertencias para los que rechazan el Evangelio en cualquier momento.

 

En el versículo 25, Dios usa el adjetivo “saciado”, el sustantivo “hambre”, y los verbos “reir”, “lamentar” y “llorar”.  Este versículo alude a aquél que en cualquier momento de la historia haya estado “saciado” de las cosas de este mundo y “rió” en lugar de llorar por sus pecados.  Dios promete que esas personas tendrán “hambre”, “lamentarán” y “llorarán”.

 

A continuación, damos algunos versículos que contienen estas tres palabras - “hambre”, “lamentar” y “llorar”.

 

Hambre:

 

Mateo 4:2   Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre <3983>.

 

Mateo 5:6   Bienaventurados los que tienen hambre <3983> y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

 

Marcos 11:2   Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre <3983>.

 

1 Corintios 4:11  Hasta esta hora padecemos hambre <3983>, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija.

 

Filipenses 4:12   Sé vivir humildemente, sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre <3983>, así para tener abundancia como para padecer necesidad.

 

En Mateo 5:6 se refiere a los que desean la salvación.  Tienen hambre de esa salvación y de conocer la verdad de la Biblia.   Y ésa es una experiencia consciente para ellos.

 

 

Lamentar:

 

Mateo 5:4  Bienaventurados los que lloran <3996>, porque ellos recibirán consolación.

 

1 Corintios 5:2   Y vosotros estáis envanecidos.  ¿No debierais más bien haberos lamentado <3996>, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?

 

2 Corintios 12:21   Que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar <3996> por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido.

 

Santiago 4:9   Afligíos, y lamentad <3996>, y llorad.  Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.

 

 

Llorar:

 

Mateo 2:18   Voz fue oída en Ramá, grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora <2799> a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron.

 

Mateo 26:75   Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces.  Y saliendo fuera, lloró <2799> amargamente.

 

Lucas 7:13   Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores <2799>.

 

Juan 11:31   Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar <2799> allí.

 

Hechos 21:13   Entonces Pedro respondió: ¿Qué hacéis llorando <2799> y quebrantándome el corazón?  Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.

 

Apocalipsis 5:4   Y lloraba <2799> yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.

 

Debemos recordar que 1 Corintios 2:12 dice que Dios enseña lo que significan las palabras por medio del uso que se les da en otros pasajes de la Biblia.

 

Estas palabras – “hambre”, “lamentar” y “llorar” – siempre se usan para hacer alusión a una experiencia consciente.  Por lo tanto, Lucas 6:25 enseña que los que no son salvos y están durmiendo en el polvo tendrán que “despertar” y recobrar la consciencia para experimentar el hambre, el lamento y el llanto que Dios promete en Lucas 6:25.

 

 

 

7.   PROVERBIOS 1:26-28 ANUNCIA TEMOR, TRIBULACIÓN Y ANGUSTIA PARA AQUELLOS QUE – A LO LARGO DE LA HISTORIA – RECHACEN LA SABIDURÍA (EL EVANGELIO).  EL CONTEXTO INDICA QUE ESTO ES ASÍ EN TODO TIEMPO.

 

En Proverbios 1:20-33, leemos:

20 La sabiduría clama en las calles, Alza su voz en las plazas;

21 Clama en los principales lugares de reunión;  En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.

22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, Y los burladores desearán el burlar, Y los insensatos aborrecerán la ciencia?

23 Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros,  Y os haré saber mis palabras.

24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,

25 Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis,

26 También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;

27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, Y vuestra calamidad llegare como un torbellino; Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.

28 Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán.

29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría, Y no escogieron el temor de Jehová,

30 Ni quisieron mi consejo, Y menospreciaron toda reprensión mía,

31 Comerán del fruto de su camino, Y serán hastiados de sus propios consejos.

32 Porque el desvío de los ignorantes los matará, Y la prosperidad de los necios los echará a perder;

33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.

 

El versículo 20 dice que la Sabiduría clama.  La Sabiduría hace referencia al Señor Jesús y al conocimiento de Dios.  En el Salmo 19:1-4 y en Romanos 1:17-32, Dios afirma que todos los seres humanos a través de la historia han sabido que hay un Dios ante el Cual ellos son responsables.  Dice este Salmo que Dios le ha revelado al hombre, a través de la Creación, que Él existe y que por ese motivo, todos los seres humanos son culpables delante de Él. 

 

De este modo, la Sabiduría ha estado clamando siempre y en todo tiempo.

 

 

Observen el lenguaje de Salmo 19:1-4:

 

1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

2 Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría.

3 No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz.

4 Por toda la tierra salió su voz, Y hasta el extremo del mundo sus palabras.
    En ellos puso tabernáculo para el sol.

 

Este lenguaje es paralelo al de Proverbios 1:20-21.   En cierta medida, todos los seres humanos han recibido el conocimiento o la sabiduría de Dios por medio de la Creación.

 

Dios comenta acerca de esto en Romanos 1:18-32 y dice que todos los seres humanos, a lo largo de la historia, han sabido que hay un Dios ante Quién ellos son responsables.  En Romanos 1:18-23, leemos:

18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;

19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.

20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

22 Profesando ser sabios, se hicieron necios,

23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

El versículo 19 indica que Dios “manifestó” suficiente verdad acerca de El Mismo para que los que no sean salvos conozcan que hay un Dios y no tengan excusa.  Ése es el mismo mensaje de Proverbios 1:20-23.

En Romanos 1:21, Dios dice que los seres humanos saben que hay un Dios pero que no quieren glorificarlo como Dios.  Ése es el mismo mensaje de Proverbios 1:24-25.

Dios dice en Romanos 2:14-15 que Él le dio al hombre una consciencia que le hace reconocer que es pecador.   Esto también concuerda con el lenguaje de Proverbios 1:20-33.

El Salmo 19:1-4 y el capítulo 1 de Romanos confirman que el contexto de Proverbios 1:20-33 es aplicable en todo tiempo.

El lenguaje de Proverbios 1:26 concuerda con el del Salmo 2:4.  Observen el paralelismo entre ambos:

 

Salmo 2:1-4:

1 ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas?

2 Se levantarán los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos
    Contra Jehová y contra su ungido, diciendo:

3 Rompamos sus ligaduras, Y echemos de nosotros sus cuerdas.

4 El que mora en los cielos se reirá <7832>:  El Señor se burlará <3932> de ellos.

 

Proverbios 1:26   También yo me reiré <7832> en vuestra calamidad, y me burlaré <3932> cuando os viniere lo que teméis.

 

El Salmo 2:1-4 alude a todos los que no son salvos a lo largo de la historia.  El contexto se aplica a todo tiempo.  En el Salmo 2:4, Dios dice que Él “se reirᔠde los que no son salvos en el Día del Juicio.  Además, Dios “se burlarᔠde ellos.   Estas dos palabras hebreas son comunes a ambos versículos.

Vemos, pues, la clara conexión que hay entre el Salmo 2:4 y Proverbios1:26.  Ambos versículos comunican el mismo mensaje y hacen alusión al mismo grupo de personas – a todos los que no son salvos a lo largo de la historia.

 

Podemos ver que el contexto del Salmo 2:1-4 se aplica a todo tiempo.  Vemos también el paralelismo en el lenguaje del Salmo 2:4 y el de Proverbios 1:26.  Por lo tanto, esto confirma aun más que Proverbios 1:20-33 está dirigido a todos los que no son salvos a lo largo de la historia.

 

Proverbios 1:26-28 habla del sufrimiento consciente que les sobrevendrá a todos los que hayan rechazado a Dios a través del tiempo.   Las palabras “tribulación” y “angustia” se usan siempre para referirse a una experiencia consciente.

A continuación, citamos algunos versículos que contienen esas dos palabras hebreas traducidas como “tribulación” y “angustia”:

 

Tribulación:

Génesis 42:21   Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, porque vimos la angustia <6869> de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia <6869>.

Deuteronomio 31:17   Y se encenderá mi furor contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y vendrán sobre ellos muchos males y angustias <6869>, y dirán en aquel día: ¿No me han venido estos males porque no está mi Dios en medio de mí?

Jueces 10:14   Andad y clamad a los dioses que os habéis elegido; que os libren ellos en el tiempo de vuestra aflicción <6869>.

2 Reyes 19:3   Para que le dijesen: Así ha dicho Ezequías: Este día es día de angustia <6869>, de reprensión y de blasfemia; porque los hijos están a punto de nacer, y la que da a luz no tiene fuerzas.

Salmo 20:1-2   Al músico principal.  Salmo de David.  Jehová te oiga en el día de conflicto <6869>; el nombre del Dios de Jacob te defienda.

Jeremías 4:31   Porque oí una voz como de mujer que está de parto, angustia <6869> como de primeriza; voz de la hija de Sión que lamenta y extiende sus manos, diciendo: ¡Ay ahora de mí!, que mi alma desmaya a causa de los asesinos.

Daniel 12:1   En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia <6869>, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.

Jonás 2:2   Y dijo: Invoqué en mi angustia <6869> a Jehová, y él me oyó; desde el seno del Seol clamé, y mi voz oiste.

 

Angustia:

 

Jueces 14:17   Y ella lloró en presencia de él los siete días que ellos tuvieron banquete; mas al séptimo día él se lo declaró, porque le presionaba <6869>; y ella lo declaró a los hijos de su pueblo.

Jueces 16:16   Y aconteció que, presionándole <6869> ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia.

Isaías 8:22   Y mirarán a la tierra, y he aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia <6869>; y serán sumidos en las tinieblas.

Jeremías 19:9  Y les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y cada uno comerá la carne de su amigo, en el asedio y en el apuro con que los estrecharán <6869> sus enemigos y los que buscan sus vidas.

 

Estas dos palabras hebreas siempre se usan para referirse a una experiencia consciente.  Por consiguiente, Dios promete que todos los que no salvos que hayan vivido en cualquier momento de la historia experimentarán conscientemente la ira de Dios, según se indica en Proverbios 1:27.

 

Esto exige que los que no son salvos y están durmiendo en el polvo despierten y recobren la consciencia para experimentar ese sufrimiento.

 

En el versículo 28 el llamado y la búsqueda de Dios se identifica con la experiencia del hombre rico al que se hace alusión en Lucas 16:24, cuando llamaba a Abraham.  Ese hombre no recibió ninguna “respuesta” para su problema, y se quedó en el infierno sin que Dios hubiera tenido misericordia de él.  En el infierno, el rico no podía “hallar” a Dios como su Salvador.   Esta Parábola del Rico y Lázaro la examinaremos en otro estudio.

Proverbios 1:28 también se identifica con lo que leemos en Mateo 7:21-23 y en Lucas 13:24-30 con respecto a los que no son salvos y llaman a Dios.

Proverbios 1:32 declara que Dios “destruirᔠa los que no son salvos.  Algunas personas identifican la “destrucción” con la “aniquilación”.   Sin embargo, Dios define Sus propios términos.  Nosotros estudiamos Deuteronomio 28:15-68 anteriormente, y en ese pasaje el verbo destruir aparece siempre dentro de una frase introducida por la preposición “hasta” indicando así que se trata de una acción continua.  Como se mostró antes, Deuteronomio 28:15-68 describe una “destrucción” continua que Dios tiene planeada para los que no son salvos. 

La frase verbal “echar a perder” en el versículo 32 – que en la Versión inglesa de King James se lee como “destruir” – es la traducción de la palabra hebrea “abad” que por lo general se traduce como “perecer” o “destruir”.   Esta palabra hebrea aparece cuatro veces en Deuteronomio 28:15-68 y alude a una “destrucción” continua que Dios planea para los que no son salvos.

En Proverbios 1:32 también se encuentra el verbo “matar”.  El estudio acerca de la definición bíblica de “vida” y “muerte” para los seres humanos nos ayudará a entender lo que Dios quiere decir cuando habla de “matar” a los que no son salvos.   Este estudio demuestra que la definición bíblica de “muerte” para los seres humanos es la separación de Dios y de Sus bendiciones.   Eso está de acuerdo con la descripción que aparece en Deuteronomio 28:15-68.

 

Las palabras “tribulación” y “angustia” en el versículo 27 se usan siempre para referirse a una experiencia consciente.  Por lo tanto, el versículo 27 exige que los que no son salvos y estén muertos resuciten para que puedan experimentar esa tribulación y esa angustia.

 

8.   DIOS DECLARA EN ROMANOS 2:8-9 QUE TODOS LOS QUE NO SON SALVOS ESTÁN BAJO SU IRA Y ENOJO Y TAMBIÉN EXPERIMENTARÁN TRIBULACIÓN Y ANGUSTIA.  ESTAS DOS ÚLTIMAS PALABRAS SIEMPRE SE USAN PARA REFERIRSE A UNA EXPERIENCIA CONSCIENTE.

En Romanos 2:1-9, leemos:

1 Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.

2 Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad.

3 ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

5 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,

6 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:

7 vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad,

8 pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia;

9 tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego,

Los versículos 1 al 5 muestran de manera enfática que en Romanos 2:1-9, Dios se refiere a todos los seres humanos en cualquier época de la historia – todos los que son salvos y todos los que no son salvos.

El versículo 6 se aplica a todos los seres humanos a lo largo de la historia.  Dios pagará a cada uno de los que hayan vivido en cualquier momento conforme a sus obras.  Eso incluye a todos los que salvos y a todos los que no son salvos.  El versículo 6 no se refiere a algunos individuos sino a todos los seres humanos a lo largo de la historia.   Los versículos 1 al 5 demuestran que los versículos 6 al 9 se refieren a todos los seres humanos a lo largo de la historia.  El verbo “pagar” también se encuentra en los versículos que citamos a continuación confirmando así que esto se refiere a todos los seres humanos a lo largo de la historia.

Mateo 5:25-26:

25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.

26 De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues <591> el último cuadrante.

Mateo 6:4   Para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará <591> en público.

Mateo 12:36   Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta <591> en el día del juicio.

Lucas 12:58-59:

58 Cuando vayas al magistrado con tu adversario, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.

59 Te digo que no saldrás de allí, hasta que hayas pagado <591> aun la última blanca.

2 Timoteo 4:8   Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará <591> el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

1 Pedro 4:5   Pero ellos darán cuenta <591> al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.

 

Entonces, en los versículos 7 al 9, Dios divide a los seres humanos en dos grupos – los que son salvos y los que no son salvos.  El versículo 7 habla de todos los verdaderos creyentes a lo largo de la historia.

Los versículos 8 y 9 hablan de todos los que no son salvos a lo largo de la historia.  Así como el versículo 7 establece principios para todos los creyentes a lo largo de la historia, los versículos 8 y 9 establecen principios para todos los que no son salvos a lo largo de la historia.

 

El versículo 8 habla de “los que son contenciosos y no obedecen a la verdad”.   Esa frase hace referencia a todos los que no son salvos a lo largo de la historia.

¿Qué vendrá sobre ellos?

Cuatro cosas: “ira y enojo, tribulación y angustia”.

A partir del resto de la Biblia, sabemos que todos los que no son salvos a lo largo de la historia están sujetos a “ira y enojo”.

Romanos 2:8-9 une las cuatro palabras, “ira y enojo, tribulación y angustia”.   Por ese motivo, sabemos que todos los que no son salvos también están sujetos a “tribulación y angustia”. 

 Como una confirmación adicional de que Dios está hablando de todos los que no son salvos a lo largo de la historia, Él añade: - “sobre todo ser humano que hace lo malo”.   Dios declara aquí que a quiénes Él se refiere es a “todo aquél que hace lo malo”.  Es decir, a todos los que no son salvos a lo largo de la historia.

Todos los que no son salvos han hecho lo malo y sus pecados no han sido cubiertos por el pago efectuado por Cristo.  Por tanto, de ahí se concluye que la frase “todo ser humano” se refiere a todos los que no sean salvos en cualquier época de la historia.

La palabra traducida como “ser” en el versículo 9 se traduce así en la mayoría de los casos y es la palabra griega “psujé”.  Esta palabra hace referencia tanto al alma – que es la esencia espiritual de la persona – como a la persona completa, cuerpo y alma.   Esta verdad se hace patente en los siguientes versículos:

Mateo 10:28   Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma <5590> no pueden matar; temed más bien a aquél que puede destruir el alma <5590> y el cuerpo en el infierno.

En el caso de Mateo 10:28, Dios usa la palabra griega “psujé” para referirse a la esencia espiritual del hombre en contraste con su cuerpo.

 

Mateo 11:29   Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas <5590>.

Marcos 12:30   Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma <5590>, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.  Éste es el principal mandamiento.

Lucas 1:46   Entonces María dijo: Engrandece mi alma <5590> al Señor.

Lucas 12:19-20:

19 y diré a mi alma <5590>: Alma <5590>, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.

20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma <5590>; y lo que has provisto, ¿de quién será?

Juan 12:27   Ahora está turbada mi alma <5590>; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora.

Hechos 2:41   Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas <5590>.

Hechos 4:32   Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma <5590>; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.

Hechos 7:14   Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas <5590>.

Hechos 15:24  Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas <5590>, mandando circuncidaros y guardar la ley.

Hechos 27:37   Y éramos todas las personas <5590> en la nave doscientas setenta y seis.

Romanos 13:1  Sométase toda persona <5590> a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

Hebreos 13:17   Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas <5590>, como quienes han de dar cuenta; para que lo  hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no es provechoso.

Santiago 1:21   Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas <5590>.

1 Pedro 3:20   Los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas <5590>, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.

2 Pedro 2:8   (porque este justo Lot, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma <5590> justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos).

2 Pedro 2:14   Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas <5590> inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.

3 Juan 2   Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma <5590>.

Apocalipsis 20:4   Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas <5590> de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

Apocalipsis 20:4 es otro versículo en el que esta palabra griega “psujé” hace alusión a la esencia espiritual de la persona.

 

La palabra griega “psujé” siempre se refiere a la persona misma – a toda su personalidad o a su esencia espiritual.  En algunas ocasiones, los traductores la tradujeron como “corazón”, “vida”, “ánimo” o “espíritu”, según se muestra en los versículos siguientes:

Mateo 2:20   Diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte <5590> del niño (en la Versión inglesa de King James, dice “los que buscaban la vida <5590> del niño”).

Mateo 6:25   Por tanto, os digo: No os afanéis por vuestra vida <5590>, qué habéis de comer o que habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir.  ¿No es la vida <5590> más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

Lucas 12:22-23:

22 Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida <5590>, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis.

23 La vida <5590> es más que la comida, y el cuerpo que el vestido.

Lucas 14:26   Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida <5590>, no puede ser mi discípulo.

Hechos 14:2   Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos <5590> de los gentiles contra los hermanos.

2 Corintios 12:15   Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas <5590>, aunque amándoos más, sea amado menos.

Efesios 6:6   No sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón <5590>  haciendo la voluntad de Dios.

Filipenses 1:27   Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, <5590>  combatiendo unánimes por la fe del evangelio.

Hebreos 12:3  Considerad a aquél que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo <5590> no se canse hasta desmayar.

 

En cada uno de los versículos anteriores, y en cada uno de los versículos donde aparece esta palabra griega, Dios hace uso de ella para referirse a la esencia espiritual de la persona o a toda su personalidad.   Según podemos ver, si en cada uno de los versículos anteriores, la palabra griega “psujé” se sustituye por “alma” o “persona” o “personalidad completa”, lo que dice el versículo tiene sentido.  Esta palabra nunca aparece traducida como “vivo” (un adjetivo) para aludir a un estado del ser.  Siempre se usa, como sustantivo, para referirse a la persona misma.

Romanos 2:9 podría traducirse usando la frase “alma humana”, “persona humana”, “corazón humano”, “mente humana” o “vida humana” refiriéndose a la personalidad completa del individuo.  De este modo, con la frase “ser humano” en Romanos 2:9, Dios hace alusión a la esencia espiritual del hombre y a toda su personalidad.   En cualquier caso, Dios se refiere al hombre como tal.

 

Las palabras “tribulación” y “angustia” siempre se usan para referirse a una experiencia consciente.

A continuación damos algunos ejemplos de versículos donde aparece la palabra “tribulación” haciendo alusión a una experiencia consciente:

Mateo 13:21   Pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción <2347> o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

Mateo 24:9  Entonces os entregarán a tribulación <2347>, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.

Mateo 24:21   Porque habrá entonces gran tribulación <2347>, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.

Juan 16:21   La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora, pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia <2347> por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.

Hechos 7:11   Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Canaán, y grande tribulación <2347>; y nuestros padres no hallaban alimentos.

Romanos 12:12   Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación <2347>; constantes en la oración.

2 Corintios 1:8   Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación <2347> que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida.

 

Y a continuación, todos los demás usos de la palabra “angustia” en un contexto que alude a una experiencia consciente.

Romanos 8:35   ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia <4730>, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 

2 Corintios 6:4   Antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias <4730>.

 

2 Corintios 12:10   Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias <4730>; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

 

Debemos recordar que en 1 Corintios 2:13, Dios estableció la regla que dice que debemos comparar la Escritura con la Escritura.  Él define palabras y frases mediante el uso que Él Mismo les da en diversos pasajes de la Biblia.  Nosotros no podemos elaborar nuestras propias definiciones para las palabras o las frases.

 

Puesto que cada uso que se le da a las palabras “tribulación” y “angustia” alude a una experiencia consciente, Dios enseña que todos los que no son salvos tendrán que experimentar una aflicción consciente a causa de sus pecados. 

 

Job 21:7-15, el Salmo 73 y Lucas 16:19-31 indican que los que no son salvos pueden terminar su peregrinaje en este mundo sin haber experimentado problemas significativos, y morir en paz.  Por lo tanto, la aflicción consciente prometida en Romanos 2:8-9 debe estar más allá de la tumba.

 

 

A continuación, aparece un sumario de las evidencias en Romanos 2:1-9 que indican que aquellos que murieron sin salvación, cuyos cuerpos están durmiendo ahora en el polvo, tendrán que despertar y recobrar la consciencia para experimentar la aflicción, según está prometido en estos versículos:

 

1.     Romanos 2:1-5 establece que el contexto de este pasaje se refiere a todos los que son salvos y a todos los que no son salvos en cualquier época de la historia.

2.     La palabra griega traducida como “pagar” en Romanos 2:6 se aplica a todos los seres humanos, según se muestra en otros versículos donde aparece la misma palabra.

3.     La frase “a cada uno conforme a sus obras” se aplica a todos los seres humanos a lo largo de la historia.  La Biblia establece el principio que dice que todos los seres humanos son responsables de sus actos.

4.     El lenguaje del versículo 7 se aplica a todos los salvados a lo largo de la historia y no solamente a algunos de ellos.   Ese lenguaje es paralelo al que encontramos en los versículos 8 y 9.  Y por ese motivo, podemos saber que todo este pasaje se refiere a todos los seres humanos a lo largo de la historia.

5.     La frase “a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia” en el versículo 8, se aplica a todos los que no son salvos en cualquier época de la historia.  Todos los que no son salvos cumplen con ese criterio, de acuerdo con lo que enseña la Biblia.

6.     La frase “ser humano” en el versículo 9 se refiere al propio individuo – a su esencia espiritual o a su personalidad completa.

7.     La frase “que hace lo malo” se aplica a todos los que no son salvos en cualquier época de la historia.  Ellos han hecho lo malo y han cometido pecados que no están cubiertos por el Señor Jesús.

 

Dios ha dado mucha evidencia en Romanos 2:1-9 de que todos los que no son salvos tendrán que experimentar una aflicción consciente a causa de sus pecados.   Por lo tanto, los que no son salvos, cuyos cuerpos están durmiendo en el polvo, tendrán que despertar y recobrar la consciencia para experimentar esta aflicción prometida.

 

 

 

9.   AQUELLOS QUE NO PERDONEN, EN CUALQUIER MOMENTO EN QUE HAYAN VIVIDO, QUEDARÁN A MERCED DE LOS VERDUGOS.

 

En Mateo 18:34-35, leemos:

34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.

35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

 

Estos dos versículos forman parte de una parábola que se encuentra en Mateo 18:23-35.   Esa parábola enseña una verdad muy importante que es aplicable en todo tiempo.

 

El principio establecido en estos versículos indica que si nosotros no somos capaces de perdonar a nuestros semejantes, eso es evidencia de que Dios no nos ha perdonado.  Ese principio también se enseña en otros versículos (Mateo 6:12-15, Marcos 11:25-26, Efesios 4:32, Colosenses 3:13).

 

Estos dos versículos son parte de una parábola que enseña que si no podemos perdonar a los demás por lo que nos han hecho, eso es evidencia de que Dios no ha perdonado nuestros pecados.  Este principio es cierto en todo momento.

 

La palabra “verdugo” - que en la versión inglesa de King James se lee como “atormentador” – pertenece a la misma familia de palabras de la palabra “tormento” en el Nuevo Testamento.  Las palabras de esta familia se usan siempre para referirse a una aflicción consciente.  Puede ser una aflicción física o una aflicción emocional, pero en cualquier caso, las palabras de esta familia siempre se usan para referirse a una experiencia consciente.

 

Debemos recordar que, según 1 Corintios 2:13, Dios define el significado de las palabras por medio de uso que Él les da.

 

El versículo 35 dice que si hemos sido implacables en nuestra vida y no hemos perdonado, seremos entregados a los verdugos (o atormentadores).   De acuerdo con la definición que Dios les asigna a las palabras de esta familia, este versículo alude a una aflicción consciente.   Por lo tanto, es necesario que los que no son salvos que ya murieron “despierten” y recobren la consciencia para que este pasaje se cumpla en ellos.

 

Observen además que en Mateo 18:35, Cristo dice que Su padre “así también… hará con vosotros”.  Cristo estaba dirigiéndose a aquellas personas hace 2,000 años, pero desde entonces, ha estado dirigiéndose también a todos los seres humanos.  Él dice que si alguno de nosotros no perdona, será entregado a los “verdugos”, y según la definición de Dios, las palabras de esta familia se refieren a una aflicción consciente.

 

Por tanto, el cumplimiento de este versículo exige que los que no son salvos y han muerto “despierten” y vuelvan a tener una existencia consciente para experimentar este tormento.

 

 

 

10.  DIOS HABLA DE LA DESHONRA (O VERGÜENZA) Y DE LA AFLICCIÓN PARA LOS QUE NO SON SALVOS EN EL SALMO 83:17-18:

 

Leemos en ese pasaje:

17 Sean afrentados y turbados para siempre; Sean deshonrados, y perezcan.

18 Y conozcan que tu nombre es Jehová; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.

En el versículo 17, la palabra “afrentados” significa “avergonzados”.

 

En el versículo 17 también dice que los que no son salvos serán “turbados”.   La palabra hebrea traducida como “turbados” siempre se usa para referirse a una aflicción consciente.   Los que no son salvos serán avergonzados y experimentarán una aflicción consciente (serán turbados) para siempre.

 

A continuación, citamos todos los versículos que contienen la palabra hebrea traducida como “para siempre”:

 

Salmo 92:7   Cuando brotan los impíos como la hierba, y florecen todos los que hacen iniquidad, es para ser destruidos eternamente.

 

Salmo 132:12  Si tus hijos guardaren mi pacto, y mi testimonio que yo les enseñaré, sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.

 

Salmo 132:14   Éste es para siempre el lugar de mi reposo; aquí habitaré, porque la he querido.

 

Isaías 26:4   Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.

 

Isaías 65:18   Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo.

 

 

A partir de 1 Corintios 2:13, nosotros sabemos que Dios define palabras y frases por medio del uso que Él les da en otros pasajes de la Biblia.

 

El Salmo 92:7 habla de la destrucción de los que no son salvos.  Y esa destrucción será eternamente – es decir, “para siempre”.   Todos estamos de acuerdo en que la destrucción de los que no son salvos es ciertamente para siempre.   La única pregunta sería si se trata de una destrucción que durará o se prolongará para siempre.

 

2 Tesalonicenses 1:9 confirma que la destrucción que experimentarán los que no son salvos será “eterna”.   Por lo tanto, el adverbio “eternamente” del Salmo 92:7 significa que ciertamente la destrucción de los que no son salvos será para siempre.

 

 

Los versículos restantes, Salmo 132:12, 14, Isaías 26:4 e Isaías 65:18, hablan de la salvación de Dios.   Dios ha prometido que Su salvación y Sus bendiciones para los verdaderos creyentes son para siempre.   Y nosotros sabemos que esas cosas ciertamente serán eternas.

 

Según podemos ver, Dios siempre usa siempre esta palabra traducida como “para siempre” en el Salmo 83:17 para referirse a algo que continúa eternamente.   Por consiguiente, en base a 1 Corintios 2:13, sabemos que la vergüenza y la aflicción de los que no son salvos – de acuerdo con el Salmo 83:17 - se prolongarán por toda la eternidad. 

 

La palabra “turbado” siempre se usa para referirse a una experiencia consciente.   Ésta podría ser emocional o física.

 

A continuación citamos ejemplos de algunos versículos que contienen esta palabra.   Podrían ser citados todos los versículos donde aparece esta palabra, pero esto haría que este estudio resultara innecesariamente largo:

 

 

Génesis 45:3   Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José; ¿vive aun mi padre?  Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados <0926> delante de él.

 

Jueces 20:41   Entonces se volvieron los hombres e Israel, y los de Benjamín se llenaron de temor <0926>, porque vieron que el desastre había venido sobre ellos.

 

1 Samuel 28:21   Entonces la mujer vino a Saúl, y viéndole turbado <0926> en gran manera, le dijo: He aquí que tu sierva ha obedecido a tu voz, y he arriesgado mi vida, y he oído las palabras que tú me has dicho.

 

Esdras 4:4   Pero el pueblo de la tierra intimidó al pueblo de Judá, y lo atemorizó <0926> para que no edificara.

 

Job 4:5   Mas ahora que el mal ha venido a ti, te desalientas; y cuando ha llegado hasta ti, te turbas <0926>. 

 

Salmo 6:3   Mi alma también está muy turbada <0926>; y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?

 

 

Todos los versículos anteriormente citados aluden a una aflicción consciente.  No pueden referirse a algo hecho a los huesos o al polvo. 

 

En todos los pasajes en los que Dios usa la palabra hebrea traducida como “turbado” en el Salmo 38:17, esa palabra siempre hace alusión a una aflicción consciente.   Por lo tanto, en base a 1 Corintios 2:13, Dios define esta palabra hebrea traducida como “turbado” como una aflicción consciente, la cual podría ser emocional o física.  

 

 

La segunda parte del versículo 17 da más información acerca del castigo de los que no son salvos.

 

Dios dice que ellos perecerán o morirán.  A partir del estudio acerca de la definición bíblica de vida y muerte para los seres humanos, podemos ver que la Biblia enseña que la muerte no es más que una separación de Dios.  Los que no son salvos están eternamente separados de Dios y de todas Sus bendiciones.   Ésa es una turbación horrible.  Por favor, lean el estudio acerca de la definición de vida y muerte para mayor información.

 

El Salmo 83:17-18 y otros versículos enseñan que esta separación de Dios produce una aflicción eterna para los que no son salvos.   Es por eso que la muerte segunda se define con la palabra “tormento” y no como un cese de la existencia.  (Apocalipsis 14:10, 20:10, 14).

 

Esto se relaciona con el “perecer” continuo al que se alude en Deuteronomio 28:15-68.    El verbo “perecer” en el Salmo 83:17 es la traducción de la palabra hebrea “abad” que aparece 4 veces en Deuteronomio 28 (versículos 20, 22, 51 y 63).  En cada uno de esos versículos, ese verbo se halla dentro de una frase que comienza con la preposición “hasta” que indica que la acción no está terminada.  Esas frases hacen alusión a una acción continua.   El lenguaje de Deuteronomio 28:15-169 describe el perecer continuo de una aflicción consciente.

 

 

Prosigamos con el Salmo 83:18

 

Cuando los que no son salvos estén sufriendo en el lago de fuego, finalmente conocerán que Jehová es Dios.  El hecho de que ellos “conozcan” que Jehová es Dios no significa que hayan sido salvos.  Dios usa también ese mismo lenguaje para referirse a los que permanecen bajo la ira de Dios (Ezequiel 30:19, 25, 26, 32:15).

 

El Salmo 83:18 dice: - “Y conozcan que tu nombre es JEHOVÁ; Tú sólo Altísimo sobre toda la tierra”.

 

Este versículo alude a los que no son salvos de los que se habla en el versículo 17.   Ellos conocerán finalmente que Jehová, el Dios de la Biblia, el Señor Jesús, es el verdadero Dios.

 

 

Resumen:

 

Estos son 10 grupos de pasajes que indican que los que no son salvos que ya murieron tendrán que despertar y recobrar la consciencia.

 

Dios evita usar la palabra “vida” para referirse a la eternidad de los que no son salvos, no porque ellos no existan sino porque Él habla de la “vida” para los seres humanos en términos de su relación con Dios por cuanto Él es “vida”.   Los que no son salvos están eterna y completamente muertos; es decir, ellos están eterna y completamente separados de Dios, el Cual es vida, y de Sus bendiciones.  No obstante, serán resucitados o recobrarán la consciencia para sufrir el lago de fuego.  ¡Qué triste!

 

 

 

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